Alemania no consigue reclutar voluntarios para el servicio militar y no descarta volver a la mili obligatoria.
Han pasado ya cinco meses desde que el gobierno pusiera en marcha la nueva ley que obliga a todos los mayores de 18 años a responder un formulario en el que se les invita a instruirse en las Fuerzas Armadas.
En total, se han enviado 300.000 solicitudes y sólo 530 jóvenes han respondido favorablemente.
El presidente de la Comisión de Defensa propone darse un margen de un año. Si no consiguen suficientes adeptos, ha anunciado que valorarán la posibilidad de reintroducir el servicio militar obligatorio.
Inmersa en un giro histórico en su política de Defensa, Alemania quiere reconstruir su ejército.
Pero no bastan millones; hace falta un cambio de mentalidad de una sociedad que ha vivido con un tremendo complejo histórico que ha disuadido a las generaciones actuales de vestir el uniforme.