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Las claves

Marruecos está estrechando lazos con Estados Unidos en materia de defensa. ¿Cuál es el alcance real de esta cooperación y qué implica para España?

Rabat y Washington han firmado un acuerdo de cooperación militar para los próximos 10 años que abre la puerta, por ejemplo, a que Marruecos tenga los F-35, los cazas más avanzados del mundo, y a que se le incluya en el sistema de comunicación Link-16, aquel que usan todos los miembros de la OTAN para sus operaciones por tierra, mar y aire.

El acceso a esta información encriptada es el salto más delicado y significativo que permite a Marruecos pavonearse ante el mundo.

Esta love story militar coincide, además, con un momento de fricción diplomática entre Estados Unidos y España a raíz de que el Gobierno rechazara el uso de las bases de Morón y Rota para la guerra en Irán.

En ese contexto han surgido filtraciones —más tácticas que reales— sobre un eventual reconocimiento estadounidense de la soberanía marroquí de Ceuta y Melilla.

Expertos en Defensa consultados por este periódico descartan un choque frontal con Marruecos, pero mantienen la alerta ante amenazas híbridas y no quitan el ojo a este vecino del sur.

Su rápida modernización militar y la búsqueda de alianzas estratégicas amenazan con condicionar el tablero geopolítico en una de las zonas más sensibles del mundo.