Un mes después de que comenzase la vacunación contra la Covid-19 de los sanitarios paquistaníes, sólo la mitad de ellos ha optado por recibir el pinchazo debido en parte a teorías conspirativas que han disparado la desconfianza ante las vacunas, una situación que ya se da con la polio, enfermedad de la que Pakistán es el epicentro ante el rechazo a la inmunización.

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El secretario general de la Asociación de Médicos de Pakistán, Qaiser Sajjad, dijo este jueves a Efe que de los 550.000 sanitarios del país sólo unos 250.000 han recibido la vacuna china Sinopharm, la única disponible de momento, un mal augurio para esta nación de 220 millones de habitantes.

"La vacunación de los sanitarios es muy lenta por la confusión. Hay teorías conspiratorias acerca de las vacunas en redes sociales. La gente cree más en las conspiraciones que al Gobierno", indicó Sajjad.

Esas conspiraciones van desde que la vacuna produce infertilidad, pasando por que te introducen un dispositivo en el cuerpo para seguirte, hasta que hace crecer bigote y barba a las mujeres.

"No estoy seguro de si la vacuna es adecuada para mí, de cómo responderá mi cuerpo o si provocará cambios en mi cuerpo", dijo a Efe un médico de un céntrico hospital de Islamabad, que prefirió mantener el anonimato.

El doctor afirmó que no se ha contagiado del virus desde que comenzó la pandemia, por lo que no cree que lo vaya a contraer ahora. "¿Por qué arriesgarme con la vacuna para un riesgo del que no estoy seguro (contagiarme)", dijo.

Esa desconfianza ante las vacunas también se extiende al resto de la población.

Según el diario Dawn solo 180.000 de los ocho millones de paquistaníes con más de 65 años se habían registrado para recibir una vacuna pocos días antes del comienzo de la vacunación de ese sector de la población. O lo que es lo mismo, un 2,2% del total, según una fuente del Ministerio de Salud del país, que prefirió mantener el anonimato.

Esa nueva fase de la vacunación, con los más mayores siendo vacunados, comenzó el miércoles, y aún no hay datos de participación de la población.

La pandemia no ha golpeado Pakistán tan duramente como a otros países. Hasta ahora 13.377 personas han muerto por el virus y se han registrado 597.497 contagios. En las últimas 24 horas se produjeron 53 fallecimientos y 2.258 contagios, según los datos gubernamentales.

Polio

La respuesta a la vacuna de la Covid, sin embargo, no es muy diferente a la de la polio, enfermedad que solo es endémica en Pakistán y Afganistán por la desconfianza ante las vacunaciones.

En Pakistán el año pasado se dieron 84 contagios de polio, un descenso de los 147 casos del año anterior, pero muy por encima de los 12 de 2018.

El país se enfrenta a la creencia extendida entre los padres de que la vacunación es un acto "antislámico" o que se trata de una campaña occidental para controlar la natalidad de los musulmanes ya que consideran que provoca infertilidad.

Por ello son habituales los ataques de islamistas contra los equipos de vacunación. En torno a un centenar de vacunados o personal de seguridad han muerto en esos ataques en los últimos años. Esta situación hace temer a los médicos paquistaníes que la Covid-19 sea una repetición de la polio.

"Tememos que el coronavirus desaparezca del resto del mundo y permanezca en Pakistán, como la polio", dijo Sajjad.

Desconfianza en Ucrania

La desconfianza también se ha extendido a otros países además de Pakistán. Es el caso de Ucrania, donde las fake news están provocando dudas sobre el proceso de inoculación, incluso entre médicos y enfermeras.

La campaña de desinformación llega a tal extremo que la Comisión Europea ya ha mostrado su “preocupación”. En este sentido, el vicepresidente del Ejecutivo comunitario, Valdis Dombrovskis, señaló directamente a Rusia.

El Servicio Europeo de Acción Exterior ha recogido más de una cincuentena de noticias falsas, como ataques a la credibilidad de la vacuna de la farmacéutica estadounidense Pfizer, promoviendo al mismo tiempo la vacuna rusa Sputnik V. Hasta ahora, poco más de 23.000 personas han recibido la primera dosis, en una población de 42 millones de habitantes.