A dos días de las elecciones generales israelíes del martes, el primer ministro Benjamín Netanyahu, que se juega en las urnas su continuidad, aseguró en una entrevista televisada que, de ganar, podría anexionar partes del territorio palestino ocupado de Cisjordania.

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Preguntado en el Canal 12 por la periodista Rina Matzliah sobre por qué no ha ordenado la anexión del asentamiento de Maale Adumim (cerca de Jerusalén) y el bloque de colonias de Gush Etzion (entre Jerusalén y Belén) durante sus diez años al frente del Gobierno, Netanyahu respondió: "¿Quién dice que no lo voy a hacer?".

Tras destacar que ha logrado que Estados Unidos reconozca la soberanía israelí sobre el territorio sirio de los Altos del Golán ocupado por Israel desde 1967, el jefe del Gobierno aseguró: "Seguiremos adelante con la próxima fase. Si, extenderé la soberanía", prometió.

También señaló que para él no hay diferencia entre colonias aisladas y bloques de asentamientos, hasta ahora los únicos que las posiciones oficiales israelíes consideraban que quedarían en territorio israelí con un acuerdo de paz con los palestinos.

"Yo no distingo entre los bloques de asentamientos y los asentamientos aislados, porque cada asentamiento es israelí, y yo no lo entregaré a la soberanía palestina", afirmó.

Para la comunidad internacional, tanto unos como otros son ilegales (EEUU se refiere a ellos como "ilegítimos") y una amenaza para la consecución de una solución de dos Estados, que pasa por la creación de un Estado palestino independiente y exigiría la evacuación de miles de colonos del territorio ocupado, o su permanencia en el nuevo Estado palestino.

Además, se mostró claramente en contra de la futura creación de un Estado palestino: "Un Estado palestino pondría en peligro nuestra existencia. He aguantado enorme presión en los últimos ocho años. Ningún primer ministro ha aguantado tanta presión. Tenemos que controlar nuestro destino", dijo, en referencia probable al consenso internacional con la solución de dos Estados.

También afirmó que no dividirá Jerusalén, no evacuará ninguna comunidad y garantizará que Israel controla el territorio al oeste del (río) Jordan, según informó el diario "Haaretz".