El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a servir hamburguesas de cadenas de comida rápida a un equipo de fútbol americano en la Casa Blanca. Ya lo hizo hace un mes, cuando recibió a los Clemson Tigers, campeones universitarios de fútbol americano, y le cayó un aluvión de críticas por ello. 

El presidente ha decidido poner la comida rápida por bandera e icono de su nación. En un encuentro con el equipo de fútbol del estado de Dakota del Norte, Trump ha elegido como menú varias decenas de hamburguesas de restaurantes de comida rápida. 

Poco le han importado las críticas que recibió hace un mes, cuando hizo lo mismo al recibir a un equipo de fútbol de jóvenes universitarios y fue duramente criticado por servir ese tipo de comida a un grupo de deportistas. El chef José Andres, le ofreció "una clase para hacer ensaladas" a través de su perfil de Twitter . “Muchas hamburguesas y pizzas. Creo que preferirán eso a todo lo que podríamos haberles ofrecido", dijo en aquella ocasión.

Sin embargo, y a pesar de contar con los chefs de la Casa Blanca, durante su intervención en la reunión con los deportistas de este martes, el presidente se ha ha vuelto a justificar pues, a su juicio, ese es el tipo de comida que todos prefieren: "podríamos haber llamado a los chefs, pero tenemos comida rápida porque... os conozco bien".