Estrasburgo

Teresa Jiménez Becerril no quiere que una visita como la de Arnaldo Otegi al Parlamento Europeo la semana pasada se pueda repetir. Y para ello considera necesaria una normativa que establezca las bases de ayuda y dignificación de todas las víctimas de terrorismo en la Unión Europea, ya sea en forma de directiva -con años hasta su implementación- o un reglamento -de aplicación inmediata-. Esta eurodiputada por el Partido Popular, junto a Maite Pagazaurtundua por UPyD, es una de las principales promotoras de esta iniciativa, tras haber sufrido ambas la pérdida de seres queridos a manos de ETA.

“Si hubiéramos tenido un reglamento, una directiva, unos documentos a los que agarrarnos -no sólo un párrafo de atención a víctimas [en la Directiva de lucha contra el terrorismo que ahora se debate en el Parlamento Europeo]-, este hombre no habría podido venir aquí”, ha asegurado este martes en un encuentro con periodistas en Estrasburgo.

Jiménez Becerril quiere que haya una normativa específica -el formato le resulta casi secundario- que establezca que “una persona condenada por un delito de terrorismo, no puede venir aquí”, al Parlamento Europeo. “Imagínense que dentro de cuatro años Salah Abdeslam que no tiene delito de sangre y no se inmoló [fuera invitado por alguien] … Hace unos años que Otegi fuera lehendakari era ciencia ficción”, ha señalado.

Las condiciones que la eurodiputada pide para que alguien condenado por terrorismo pueda “a lo mejor” entrar en las instituciones europeas son principalmente que condene los atentados, colabore con la justicia y resarza a las víctimas.

EXPERIENCIA ESPAÑOLA PARA AYUDAR A LAS VÍCTIMAS

Pero la normativa que promueven Jiménez Becerril y Pagazaurtundúa es anterior a esta polémica y aborda el cuidado de las víctimas de terrorismo desde un punto de vista europeo. La eurodiputada popular ha presentado una treintena de enmiendas a la nueva Directiva sobre lucha contra el terrorismo que se prepara actualmente la Eurocámara. Ya intentó que el Parlamento Europeo aceptara una resolución, una fórmula mucho más simple que no es una norma, pero esto tampoco ha encontrado apoyo suficiente, únicamente el del Partido Popular Europeo y el de los conservadores británicos.

Solicita asuntos prácticos como una “ventanilla única” para el asesoramiento de las víctimas, también para primeros auxilios psicológicos, ayudar en la gestión de su contacto con la prensa, asistencia en el estado de residencia de la víctima, si es uno distinto al de su país de origen… Sin embargo, “no hay ninguna directiva para las víctimas ni plan de que la haya”, ha admitido Becerril.

Estas peticiones no tienen visos de prosperar más allá de un pequeño apartado que ya se le ha concedido en el borrador de la Directiva, según fuentes comunitarias. Los demás países europeos no ven la necesidad de una asistencia a las víctimas coordinada a nivel europeo, mientras que la eurodiputada popular ha insistido en que “víctima puede ser cualquiera”.

En un foro sobre terrorismo organizado en la delegación madrileña del Parlamento Europeo recientemente, la presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Ángeles Pedraza, contó que tras los atentados de París del pasado 13-N Francia recurrió a su organización para pedir consejo y apoyo de especialistas en la asistencia a las víctimas. Lo que Becerril pretende es que este intercambio y coordinación quede establecido de manera clara, sin olvidar las subvenciones a las víctimas.

Pagazaurtundúa ha presentado también -entre otras- una enmienda para que se establezca una oficina europea de atención a las víctimas de terrorismo. “Es muy necesario liderar las cosas desde el primer momento”, dijo en el foro madrileño.

El eurodiputado socialista y exministro de Justicia, Juan Fernando López-Aguilar, apoya “dar una respuesta protectora en lo penal, psicológico, en la reparación…” pero actualizando la normativa ya existente. “España puede aportar la enseñanza de su propio sufrimiento. La Constitución es la primera con tres menciones al terrorismo (artículos 13 y 55)”, indicó en el marco de aquel encuentro. Pero la protección de las víctimas es algo que la Eurocámara ha dejado en manos de cada país.

“En cuestión de terrorismo sólo se avanza a nivel de atentados. Cuando hay un ataque, todo el mundo se da golpes de pecho y cuando baja la onda emocional ya se baja el listón y empieza a quedarse la cosa más dormida”, ha lamentado este martes Becerril.

En diciembre de 2015 se lanzó una nueva propuesta de Directiva sobre la lucha contra el terrorismo tras los atentados de París, pues actualmente sólo existe una “decisión marco” que se remonta a 2002 (actualizada en 2008) y cuya naturaleza no obliga a cumplimiento alguno, sino que únicamente establece recomendaciones. El texto que se debate en la Eurocámara (hay 438 enmiendas en total) y cuya aprobación no tiene fecha prevista, se centra en cómo combatir al terrorista y la prevención de la radicalización en suelo europeo.

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