Las mujeres que beben dos o tres tazas de café al día tienen menos grasa corporal y abdominal que las que beben menos, según un nuevo estudio publicado en The Journal of Nutrition. No es la primera vez que se redescubren los beneficios de algunos alimentos para nuevas patologías, como pasa con la fibra.

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Los investigadores utilizaron los datos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición, organizada por el Centro para el Control de Enfermedades (CDC) de EEUU y analizaron la relación que había entre las tazas de café que bebía cada una de las mujeres al día con el porcentaje de grasa corporal (adiposidad) total que presentaban tanto en el abdomen como en general, según publica Eureka.

Beneficios del café

Lo que descubrieron fue que las mujeres de entre 20 y 44 años que tomaban dos o tres tazas de café al día tenían los niveles más bajos de adiposidad, concretamente un 3,4% menos que las personas que no consumían café.

Entre las mujeres de entre 45 y 69 años, las que bebían hasta cuatro tazas de café (o más) alcanzaban un porcentaje de adiposidad un 4,1% menor que las que tenían un consumo más bajo.

En general, el porcentaje promedio de grasa corporal total fue 2,8% menos entre las mujeres de todas las edades que incluían en su dieta habitual dos o tres tazas diarias.

Además, otro de los descubrimientos importantes es que los resultados obtenidos eran válidos tanto si el café consumido era con cafeína o descafeinado, y no tuvieron en cuenta si las mujeres tenían otras patologías como fumadora o no fumadora o si padecían enfermedades crónicas.

El estudio establece que, entre los hombres, también existe una relación entre el café y la cantidad de grasa corporal pero menos significativa: los hombres de 20 a 44 años que bebían dos o tres tazas por día tenían un 1,3% menos de grasa total y un 1,8% menos de grasa abdominal que los que no consumían café.

¿En compuestos adelgazantes?

El doctor Lee Smith, profesor de Salud Pública de la Universidad Anglia Ruskin y autor principal del estudio, ha explicado que "la investigación sugiere que puede haber compuestos bioactivos en el café además de la cafeína que regulan el peso y que podrían usarse como compuestos contra la obesidad".

Contrariamente a lo que se venía diciendo, sobre la gente que toma mucho café, "podría ser que el café, o sus ingredientes efectivos, acabaran integrándose en una estrategia de dieta saludable para reducir la carga de afecciones crónicas relacionadas con la epidemia de obesidad".

Sin embargo, el doctor Lee Smith quiere ser aún prudente: "Es importante interpretar los hallazgos de este estudio a la luz de sus limitaciones: se realizó en un momento específico, por lo que no se pueden establecer tendencias. Sin embargo, no creemos que el peso de alguien pueda influir en su consumo de café".