Han pasado dos días desde que la Casa Glücksburg diera el último adiós al que ha sido su jefe de Estado durante más de 35 años y aún lloran su partida. Este viernes 11, además, han tenido que enfrentar otra triste noticia, el fallecimiento de la princesa Astrid, hermana de Harald V, a los 94 años.
Era un miembro muy querido para la familia y el rey Haakon, tal y como informa el comunicado, ha decidido que las banderas ondearán a media asta en el balcón del Palacio hoy y el día del funeral.
También le ha dedicado unas cálidas palabras, en un escrito que comenzaba así: "A lo largo de su dilatada vida, la princesa Astrid representó a la Casa Real con calidez y dedicación. A los 22 años, tuvo que asumir el papel de Primera Dama tras el fallecimiento de mi abuela, la princesa heredera Märtha".
La Princesa, hace dos días en el funeral de Harald V.
Y añadía: "En su labor, siempre mostró especial interés por el cuidado y la inclusión de los más vulnerables de la sociedad. Fue muy leal y siempre desempeñó sus funciones con compromiso, presencia y un espíritu contagioso".
Recuerda cómo tu tía fue "fue un gran apoyo para el rey Harald y para el resto de la familia. Aprendimos mucho de ella y nunca tuvo miedo de expresar su opinión. Su fallecimiento es una gran pérdida para nosotros. La echaremos mucho de menos".
El rey Haakon, con su tía, y la reina Mette-Marit, en una imagen de archivo.
También sus hijos han querido dejar un mensaje público: "Gracias por ser la mejor madre que pudimos tener. A lo largo de tu vida, estuviste ahí para nosotros con amor y sabiduría, calidez y buen humor. Estuviste presente para el abuelo, el rey Olav, y el tío, el rey Harald, siempre presente, leal y dedicada".
Destacan también su entrega a los más necesitados, a los que siempre mostró cariño sincero. "En nuestro dolor, nos unimos en gratitud. Gracias por todos los buenos recuerdos. Siempre tendrás un lugar especial en nuestros corazones", dicen sus cinco hijos, Cathrine, Benedikte, Alexander, Elisabeth y Carl-Christian Ferner.
En una de las últimas imágenes de la princesa Astrid que quedará siempre en el recuerdo la veíamos velando el féretro de Harald V durante la capilla ardiente en el Palacio de Oslo. Vestida de luto, se despedía en silencio de él. También asistió al entierro con entereza.
Nacida el 12 de febrero de 1832 en la capital noruega, era la hija mediana del rey Olav y la princesa Marta de Suecia. Durante la Segunda Guerra Mundial huyo con la Familia Real primero a Suecia y después a Estados Unidos. No regresaron a casa hasta 1945 y esto marcó profundamente su infancia.
No fue una princesa convencional de la época. Estudió en Oxford historia política, filosofía y economía. Pero también aprendió a coser y cocinar y trabajó como aprendiz de cerámica.
Cuando Haakon alaba su papel institucional es que ciertamente lo tuvo. En 1954, cuando su madre murió, ella tenía 22 años y asumió el papel de primera dama de Noruega, función que desempeñó hasta 1968.
Acompañó al rey Olav en viajes oficiales, visitas de Estado y Giras por Noruega y otros compromisos oficiales en palacio.
Su actividad tuvo un marcado componente social y humanitario. Asumió desde joven patronazgos de asociaciones dedicadas a la discapacidad, la salud o la infancia. También asumió la dirección del Fondo Conmemorativo de la Princesa Heredera Marta, creada tras la muerte de su madre.
En el terreno familiar, se casó en 1961 con Johan Martín Fernes y dejó de utilizar el tratamiento de Alteza Real. En 1968, cuando su hermano menor, Harald, contrajo matrimonio, Sonia asumió el rol de consorte, dejando el suyo como primera dama sin sentido. Pero aún así, Astrid continuó siendo un pilar para la familia.
Y así lo recuerdan todos en su despedida.
