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Se atribuye a Cicerón la reflexión de que “cuanto más alto estemos, más humildemente debemos caminar”. En el caso de Rocío Valenzuela, directora general de la división dermatológica de L'Oréal Groupe en España y Portugal, se cumple. Lo primero que dice cuando comienza esta entrevista es que entró “en la compañía como becaria”.

Esa mirada límpida de la juventud, más la suya interna inquieta por naturaleza, le permitió construir una carrera más que sólida. Porque combina experiencia local, visión europea, por sus destinos internacionales en el grupo, y responsabilidad global, con conocimiento de gran consumo, división por la que pasó antes de llegar a la que hoy lidera.

Su carrera se identifica con el significado de la dermatología: visión interna que llega a las capas externas. En la piel, si no está cuidada por dentro, el trabajo exterior será superficial. En el trabajo, conocer la casa a nivel interno ha sido fundamental para dirigirla a nivel externo.

La directiva, con algunos de los productos estrella del grupo L'Oréal. Esteban Palazuelos

En su caso, además, con un concepto tan complejo como simple, y es que no hablamos de cosmética, sino de salud. “Nuestra misión —dice contundente y lo hará varias veces a lo largo de la conversación— es mejorar la calidad de vida de las personas a través de la dermatología”.

Detrás de esa frase se adivina el peso de la ciencia, de los datos y de una visión humana de la salud. Al hecho de que su trabajo esté avalado por cifras no le da mayor importancia. Relativiza que su división lograra 7.000 millones de euros de facturación en 2024.

“Es un éxito colectivo, basado en la confianza de los profesionales de la salud. Dermatólogos y farmacéuticos recomiendan nuestros productos, que están desarrollados con rigor científico, innovación constante y eficacia probada. Esa confianza es nuestro principal activo", insiste.

La piel como frontera y espejo

La dermis es mucho más que un soporte visible y el órgano más grande del cuerpo. “En el mundo hay alrededor de 2.000 millones de personas con problemas cutáneos, y lo relevante es que el 98% asegura que esas afecciones le afectan emocionalmente. La piel es el espejo de la salud y del bienestar, y en una población cada vez más envejecida resulta importante acompañar más allá de la estética. Vamos a seguir trabajando por el acompañamiento en enfermedades como el melanoma. Es algo muy relevante si tenemos en cuenta que hasta 2049 los nuevos casos aumentarán en un 50%", explica.

Cuando se le pregunta qué significa, en la práctica, “mejorar la calidad de vida de las personas”, su respuesta es precisa: “Entender que detrás de cada patología cutánea hay un ser humano. Nuestro trabajo no consiste solo en desarrollar productos eficaces, sino en acompañar al paciente, educar, prevenir y colaborar estrechamente con los profesionales sanitarios”.

Esa filosofía se materializa, por ejemplo, en iniciativas como Scars of Life, impulsada por La Roche-Posay, que visibiliza cómo las enfermedades cutáneas impactan en la autoestima, las relaciones sociales o la vida laboral. “La dermatología también es salud emocional”, resume.

Tres pilares

¿Cómo desarrollar y hacia dónde la dermatología del futuro?

Me gusta hablar de tres grandes prioridades. La primera es codesarrollar la dermatología del mañana, impulsada por la investigación científica, la inteligencia artificial y el trabajo conjunto con los profesionales de la salud. La innovación no puede hacerse en solitario. Necesitamos dermatólogos, farmacéuticos, investigadores y tecnólogos trabajando en red.

La segunda es fortalecer las alianzas con el canal farmacéutico y dermatológico. El 30% de las personas con problemas de piel acude primero a la farmacia, lo que convierte al farmacéutico en un profesional sanitario de primera línea.

Les apoyamos con formación avanzada en diagnóstico, recomendación personalizada y acompañamiento del paciente, y también en su transformación digital. Por ejemplo, hemos puesto en marcha el programa E-Dermo Pharma Summit para impulsar el desarrollo del comercio electrónico en nuestras farmacias.

La tercera prioridad es construir un modelo sostenible e inclusivo, plenamente alineado con el propósito global del grupo. La dermatología del futuro no puede desligarse ni de la sostenibilidad ni de la diversidad. Son parte del mismo concepto de salud.

Longevidad, divino tesoro

¿Cuáles diría que son las tendencias en dermocosmética?

Es un tema sobre el que me gusta reflexionar porque refleja la evolución de la sociedad. La más importante, sin duda, es la longevidad, entendida desde una perspectiva científica. No se trata de luchar contra el tiempo, sino de aliarse con él.

Desde esa premisa nace L’Oréal Longevity Integrative Science™, que aborda las causas que se encuentran en la raíz del envejecimiento a nivel celular y que se traduce en productos concretos como Neovadiol Longevity de Laboratorios Vichy.

Este enfoque se apoya en una herramienta interna, la rueda de la longevidad, capaz de analizar más de 260 biomarcadores y descifrar nueve características interconectadas del envejecimiento cutáneo mediante la plataforma Longevity AI Cloud™.

¿Qué otras tendencias destaca?

Es fundamental la innovación, que nos hace entender que el envejecimiento no es solo una cuestión genética, sino que hay otros factores que también dañan la piel, como la falta de sueño, la alimentación, el estrés o el entorno. Precisamente, es lo que estudia la ciencia del exposoma, que es otro de nuestros pilares estratégicos.

Y siempre digo que el mejor antiedad es un protector solar. En la división es nuestra obsesión y la llevamos a los consumidores, pero también a los niños, sensibilizando en las escuelas porque es capital protegerse desde siempre.

Hemos pasado de un cuidado correctivo a uno preventivo. Hoy podemos anticiparnos, comprender mejor los mecanismos biológicos y acompañar a la piel en cada etapa de la vida.

¿Las españolas recurren mucho a medicina estética?

Desde luego. Los procedimientos no quirúrgicos son otra gran revolución. Hoy, en España, un 32% de mujeres recurre a esos tratamientos y sabemos que un 50% quiere probarlos. Son cifras más altas que en otros países europeos.

Por eso, trabajamos mucho para ayudar a optimizarlos a través de nuestros productos. Y trabajamos permanentemente con la Academia de Dermatología.

¿Qué papel juega y va a jugar la IA en la dermatología del futuro?

Uno clave, siempre como herramienta al servicio del talento humano. La inteligencia artificial y la data son amplificadores de lo que hacemos las personas, no sustitutos.

Un ejemplo concreto es el programa Augmented Researchers, que lanzamos en 2022, y permite a los investigadores acceder a una base de datos de más de 14.500 terabytes, acelerando el descubrimiento de nuevas moléculas y la optimización de formulaciones con una precisión inédita. Con la tecnología avanzamos más rápido, pero la intuición científica sigue siendo insustituible.

Entre los avances más destacados se encuentra Melasyl™. Se trata de una molécula, fruto de 18 años de investigación y 121 estudios científicos, para tratar la hiperpigmentación localizada y eficaz en todos los tonos de piel. Es un ejemplo de ciencia aplicada con impacto real en la vida de las personas.

Liderazgo colectivo

Hablamos de mujeres, de igualdad… ¿Cuál es su estilo para liderar?

En nuestra división, el 63% de la plantilla es femenino y contamos con más de 60 directivas. Cualidades como la empatía o la resiliencia son especialmente valiosas hoy, pero el liderazgo no va de género, va de talento y propósito.

Yo me veo como una directora de orquesta. Mi función es inspirar, estructurar y desarrollar el talento para que cada persona dé su mejor versión dentro de una partitura compartida. Por eso contamos con estructuras como los LDB All Blacks, un equipo multidisciplinar que conecta distintos niveles de la organización y propone mejoras concretas de procesos.

La última que hemos implementado es un nuevo sistema de reuniones para simplificar la toma de decisiones y anticipar escenarios.

Rocío Valenzuela asegura que la longevidad hay que tratarla de manera global. Esteban Palazuelos

Y se refiere también la directora general a otro programa estrella de la casa, relacionado con las políticas de igualdad: “Women in Science, que reconoce a mujeres para financiar investigaciones científicas. Hemos dado voz a 92 investigadoras en 19 años en España (20 en 2026) y 25 a nivel mundial”, cuenta orgullosa.

Sostenibilidad es salud

¿En el futuro?

Lo importante es definir la dermatología de mañana impulsada por la investigación, la IA y los profesionales de la salud. Iremos hacia un modelo cada vez más preventivo, personalizado y humano.

La dermatología del futuro no puede desligarse de la sostenibilidad. La división se integra en el compromiso L’Oréal for the Future, con el objetivo de que el 90% de los materiales sean de origen sostenible y con avances claros en economía circular, como los sistemas de refill en marcas como CeraVe, La Roche-Posay o Vichy.

¿Y la nutricosmética?

Es un tema interesante. Laboratorios Vichy está trabajando en el concepto de salud integrativa con el cuidado desde el interior. Porque la longevidad hay que afrontarla desde todos los ámbitos.

Su tono confidente es esclarecedor. Habrá desarrollo y para rato. Como se dice en las redes: Stay Tuned.