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El acceso a la vivienda continúa siendo una de las principales preocupaciones de los españoles. Los precios del alquiler, la escasez de oferta y las dificultades para comprar una primera casa llevan años ocupando buena parte del debate público. Una situación que se ha intensificado en las últimas semanas, especialmente tras la polémica por los desahucios, las movilizaciones y la aprobación de los nuevos decretos de vivienda por parte del Gobierno.

Pero la situación del mercado inmobiliario también preocupa a quienes ya tienen una vivienda en propiedad. De hecho, según datos publicados por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en Octubre de 2026, el 85,7 % de los ciudadanos está a favor de ofrecer mayores garantías a los propietarios ante posibles impagos.

Detrás de algunos de estos conflictos se encuentran también pequeños propietarios que, tras comprar una vivienda, deciden ponerla en alquiler. Es el caso de Claudia Puig, una joven de 28 años que asegura llevar meses intentando recuperar su piso, situado al sur de Madrid.

Lo compró en 2022, después de varios años ahorrando y decidió alquilarlo al año siguiente. Sin embargo, lo que comenzó como una manera de obtener unos ingresos por su vivienda ha terminado convirtiéndose, según relata, en un problema que todavía no ha conseguido resolver.

Su historia ha comenzado a circular por las redes sociales después de que la compartiera en una de sus publicaciones de su perfil de Instagram. También ha hablado de su situación en el programa La Tarde de COPE, donde ha explicado por qué había decidido hacer público su caso.

"No puedo recuperar mi piso"

Todo comenzó en 2023, cuando Claudia decidió alquilar la vivienda que había comprado un año antes. Según cuenta, los problemas con los pagos aparecieron prácticamente desde el principio. "La inquilina siempre fue tediosa: pagaba tarde, cantidades sueltas, algún mes no pagó, pero fui teniendo paciencia porque confiaba en que acabaría cumpliendo", explica en Instagram.

Durante un tiempo, la joven mantuvo el contrato pese a estos retrasos. Sin embargo, asegura que la situación cambió definitivamente en agosto de 2026, cuando dejó de recibir el alquiler.

Ante el impago, ambas llegaron a un acuerdo para que la inquilina abandonara la vivienda y entregara las llaves el 1 de septiembre. Pero, llegado el día, Claudia asegura que no recuperó su piso. "Entonces me reconoció algo todavía más grave: ella llevaba meses sin vivir allí. Había subalquilado mi piso a otras personas sin mi permiso", relata.

Según su testimonio, la arrendataria había cedido la vivienda a terceros y obtenía ingresos por ello, mientras Claudia continuaba haciéndose cargo de los gastos de la propiedad.

Sigue pagando por su vivienda

La propietaria sostiene que las personas que actualmente residen en el inmueble no tienen intención de abandonarlo, lo que le impide volver a disponer de su vivienda. "Mi propia inquilina había convertido mi vivienda en 'su negocio', palabras textuales. Su nuevo trabajo es vivir de la renta que le da mi piso", denuncia en sus redes sociales.

Mientras intenta solucionar el conflicto, Claudia asegura que sigue afrontando todos los pagos asociados al inmueble, desde la hipoteca hasta los impuestos y los gastos de comunidad. "¿Quién paga la hipoteca? Yo. ¿Quién paga los impuestos? Yo", lamenta.

La joven afirma que ha presentado varias denuncias y que, ante la falta de una solución, ha recurrido a una empresa privada de desocupación. Se trata, por el momento, de la versión que ella misma ha compartido públicamente.

Más allá de los problemas con su inquilina, Claudia insiste en que lo que más le preocupa es no saber cuándo podrá recuperar el inmueble. "Me siento profundamente traicionada y abandonada por la ley española. ¿Quién defiende mi derecho a la propiedad privada?", plantea en Instagram.

En su relato también hace hincapié en el esfuerzo económico que, según cuenta, le supuso comprar el piso siendo tan joven. "Nadie me ha regalado nada. Ese piso lo he pagado yo sola con mi esfuerzo, porque soy una currante. Ahorrando como una loca desde mi primera nómina", asegura.

Claudia considera que, cuando se habla de propietarios de viviendas, no siempre se tiene en cuenta a quienes únicamente cuentan con un inmueble que han adquirido con sus ahorros. "Os creéis que todos los propietarios son grandes empresas o fondos buitre cuando os equivocáis", afirma.

En una entrevista reciente en La Tarde, de COPE, explicó además que decidió contar su experiencia al descubrir que otras personas le relataban situaciones parecidas. "Yo decidí compartir mi historia en redes sociales porque sentía que tenía la responsabilidad de darle voz a todos esos pequeños propietarios que no somos fondos buitre y que hemos comprado un pequeño piso con nuestro esfuerzo", explicó.

Por ahora, la joven continúa reclamando una solución que le permita recuperar su vivienda. Una situación que resume con una frase en sus redes sociales: "Soy propietaria. Pero no puedo disponer de mi propia casa".