Reformar una casa antigua puede convertirse en la oportunidad de estrenar hogar sin necesidad de comprar una vivienda nueva, pero también exige una inversión importante. En Galicia, una nueva convocatoria permitirá acceder este año a ayudas de hasta 12.000 euros para rehabilitación y de hasta 30.000 euros en determinados proyectos de sustitución de viviendas.
El programa en cuestión cuenta con un presupuesto total de 2,83 millones de euros y está gestionado por el Instituto Galego da Vivenda e Solo (IGVS). De esta cantidad, 2,03 millones irán destinados a la rehabilitación de la zona del Camino de Santiago y otros 800.000 euros a la Ribeira Sacra.
La convocatoria adquiere especial interés en un momento en el que comprar una casa es cada vez más complicado para muchos hogares.
Un contexto en el que recuperar viviendas antiguas en pequeños municipios puede convertirse así en otra vía para encontrar un hogar y, al mismo tiempo, conservar construcciones que forman parte del paisaje tradicional.
En el caso de la zona del Camino de Santiago, el ámbito es especialmente amplio: las ayudas alcanzan a 664 parroquias repartidas entre 126 municipios de las cuatro provincias gallegas. Este año, sin embargo, queda fuera el área correspondiente a las Illas Atlánticas.
Hasta 30.000 euros dependiendo de la reforma
La cantidad que puede recibir cada propietario dependerá de la actuación. Con carácter general, la subvención puede financiar hasta el 50 % del coste considerado subvencionable.
Para rehabilitar una vivienda, tanto unifamiliar como situada dentro de un edificio colectivo, el límite se establece en 12.000 euros. La cantidad puede alcanzar los 30.000 euros cuando se construye una nueva vivienda para sustituir otra que previamente haya sido demolida.
Los edificios colectivos cuentan con cantidades adicionales cuando existen locales comerciales u otros usos que participan en los gastos de la actuación. En estos casos pueden sumarse 80 euros por cada metro cuadrado correspondiente.
También existe un complemento para inmuebles declarados Bien de Interés Cultural (BIC), catalogados o sujetos a protección integral. La subvención puede aumentar en 1.000 euros por vivienda y otros 10 euros por cada metro cuadrado destinado a locales u otros usos.
La cobertura puede llegar al 75 % en determinadas situaciones. Entre ellas están las viviendas unifamiliares o reformas interiores cuando los ingresos de la unidad de convivencia sean inferiores a tres veces el IPREM.
Ese porcentaje también puede aplicarse a actuaciones de accesibilidad cuando en la vivienda residan mayores de 65 años o personas con discapacidad. Para comprobar el nivel de ingresos se utilizarán los datos fiscales correspondientes a 2025 y el IPREM de 2026.
Desde cambiar ventanas hasta reformar baños
Uno de los puntos más interesantes de la convocatoria es la variedad de trabajos que pueden recibir financiación. No se limita a grandes intervenciones estructurales, sino que contempla numerosas mejoras relacionadas con el confort y la conservación de la casa.
Entre ellas se encuentran la reparación de cubiertas y fachadas, el cambio de carpinterías para combatir filtraciones y humedades o las actuaciones destinadas a solucionar problemas de condensación y presencia de radón.
También pueden incluirse trabajos sobre las instalaciones de electricidad, fontanería, saneamiento, telecomunicaciones, calefacción o agua caliente, partidas especialmente relevantes cuando se reforma una vivienda con varias décadas de antigüedad.
La accesibilidad ocupa otro lugar destacado. Se contemplan instalaciones de ascensores y salvaescaleras, eliminación de barreras arquitectónicas y adaptaciones de baños y cocinas para hacerlos más cómodos y seguros.
También entran aquellas reformas destinadas a facilitar la utilización de la casa a personas con movilidad reducida o determinadas discapacidades sensoriales.
Los requisitos que debe cumplir la vivienda
No cualquier inmueble puede acceder a estas cantidades. La vivienda o edificio debe encontrarse dentro de las Áreas de Rehabilitación Integral incluidas expresamente en la convocatoria. Además, los inmuebles deben haberse terminado antes de 2006, aunque existe una excepción cuando reside en ellos una persona con un grado de discapacidad reconocido igual o superior al 33%.
En los edificios, al menos la mitad de la superficie construida sobre rasante debe destinarse a vivienda. Las obras también tienen que disponer de la correspondiente licencia, comunicación previa y demás autorizaciones necesarias.
Dentro del presupuesto subvencionable pueden incorporarse gastos como el proyecto, la dirección de obra, los honorarios de profesionales, informes o certificados. En determinados proyectos de renovación también puede entrar el coste de demolición.
Quedan fuera, en cambio, impuestos, tasas y otros tributos. Además, existe un requisito especialmente importante para esta convocatoria: quienes presenten ahora la solicitud deben disponer previamente de la calificación definitiva de las obras.
Pueden solicitar las ayudas propietarios y usufructuarios, además de comunidades de propietarios y determinadas agrupaciones. En el caso de solicitantes extranjeros, deberán contar con residencia legal en España.
El plazo termina el 30 de septiembre
El calendario es uno de los aspectos que conviene tener más presente. La convocatoria abrió el 21 de agosto y permite presentar solicitudes hasta las 14.00 horas del 30 de septiembre, salvo que el presupuesto disponible se agote antes.
Esto último es especialmente relevante porque las subvenciones se conceden mediante concurrencia no competitiva. En la práctica, no se establece una clasificación de candidatos según su puntuación.
Las solicitudes completas se tramitan siguiendo su orden de presentación hasta consumir los fondos disponibles. Por tanto, cumplir los requisitos no garantiza necesariamente recibir la ayuda si el crédito se ha agotado previamente.
Estas subvenciones pueden, además, combinarse con otras ayudas públicas, siempre que la suma recibida no termine superando el coste total de la actuación.
Otras ayudas para reformar viviendas en España
Fuera de Galicia también existen programas relacionados con la rehabilitación que merece la pena consultar antes de iniciar una obra. Las condiciones y convocatorias concretas dependen en muchos casos de cada comunidad autónoma.
Entre las líneas de apoyo se encuentran las destinadas a mejorar la eficiencia energética mediante aislamiento, sustitución de ventanas o renovación de sistemas de climatización, así como programas específicos para mejorar la accesibilidad de edificios y viviendas.
También existen incentivos fiscales vinculados a determinadas reformas energéticas. Dependiendo de la actuación y de la reducción del consumo conseguida, las deducciones en el IRPF pueden alcanzar distintos porcentajes cuando se cumplen los requisitos establecidos.
Por eso, antes de comenzar una reforma importante conviene comprobar las convocatorias abiertas en cada comunidad autónoma. Una actuación prevista inicialmente para mejorar ventanas, aislamiento, calefacción o accesibilidad puede encajar en algún programa y reducir considerablemente la inversión que finalmente tenga que asumir el propietario.
