Comprar una vivienda en España es cada vez más caro. Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) reflejan que su precio aumentó un 12,2 % interanual durante el segundo trimestre de 2026, pese a moderar ligeramente su ritmo de crecimiento.
La subida afecta especialmente a la vivienda de segunda mano, cuyo precio se incrementó un 12,9 % respecto al mismo periodo del año anterior. En la obra nueva, el aumento fue del 7,4 %.
Un escenario que hace que recurrir a una hipoteca siga siendo imprescindible para buena parte de quienes quieren convertirse en propietarios. Sin embargo, firmar uno de estos préstamos implica prestar atención no solo a los intereses o las cuotas mensuales.
Durante años, las hipotecas han estado acompañadas en muchos casos de otros productos financieros y seguros. Entre ellos, los seguros de vida, que podían contratarse incluso mediante una prima única abonada al comienzo de la operación.
Precisamente sobre estos seguros advierte Violeta García. La abogada asegura que determinadas personas que contrataron una póliza vinculada a su hipoteca podrían tener derecho a reclamar cantidades importantes si existieron prácticas abusivas o falta de transparencia.
Hasta 30.000 euros
"Si tienes una hipoteca, puede que te devuelvan hasta 30.000 euros. Esto es por los seguros de vida en las hipotecas", comienza explicando la experta.
La experta pone el foco especialmente en aquellos casos en los que el cliente sintió que contratar el seguro era una condición necesaria para conseguir el préstamo o en los que no tuvo capacidad real para elegir libremente la compañía.
"Esos seguros que se contratan de forma obligatoria al contratar una hipoteca pueden ser abusivos. Que el banco te haya hecho contratar un seguro de vida como condición para tener esa hipoteca, que te imponga una aseguradora, que sea de prima única o que no te hayan dado toda la información y exista una falta de transparencia son algunas de las circunstancias por que sea abusivo".
La prima única es precisamente una de las modalidades que conviene revisar. A diferencia de un seguro que se paga periódicamente, supone abonar de una vez el coste correspondiente al periodo contratado, normalmente al comienzo de la operación.
El propio Banco de España recuerda que este tipo de seguros se ha comercializado asociado a productos de financiación, entre ellos las hipotecas. Por ello, conocer cómo se contrató y qué información recibió el consumidor resulta especialmente relevante.
¿De cuánto dinero puede estar hablando el afectado? Las cifras dependerán de cada caso y del coste de la póliza. García asegura que las cantidades que encuentra pueden ser muy diferentes. "La media de lo que se suele recuperar son unos entre 5.000 y 10.000 euros pero hay de 20.000 y hasta de 30.000 euros", advierte.
Qué cambió con la nueva ley
Buena parte de la controversia se encuentra en hipotecas anteriores a la actual Ley reguladora de los contratos de crédito inmobiliario, que entró en vigor en junio de 2019 y reforzó la protección de quienes solicitan este tipo de préstamos.
Desde entonces, la legislación prohíbe con carácter general las ventas vinculadas, aunque contempla determinadas excepciones. El banco puede exigir algunos seguros relacionados con la hipoteca, pero existen límites importantes sobre cómo debe hacerlo.
Por ejemplo, cuando se exige una póliza admitida por la ley, la entidad debe aceptar alternativas de otras aseguradoras siempre que ofrezcan unas condiciones y prestaciones equivalentes. Elegir otra compañía tampoco puede utilizarse para empeorar las condiciones del préstamo.
Además, la información sobre los seguros necesarios para conseguir determinadas condiciones de la hipoteca debe aparecer en la documentación precontractual que recibe el cliente.
Por eso, haber contratado un seguro de vida junto a una hipoteca no significa automáticamente que exista derecho a recuperar su importe. Es necesario analizar cómo se ofreció, qué documentación se entregó y si el consumidor pudo conocer realmente sus condiciones y coste.
Cómo reclamar
Quien sospeche que puede encontrarse en una de estas situaciones puede comenzar revisando la escritura del préstamo, la póliza del seguro y los justificantes que acrediten cuánto pagó.
Con esa documentación es posible presentar una reclamación ante la entidad exponiendo las circunstancias de la contratación y las cantidades que se solicitan recuperar. Si el banco rechaza la petición, el siguiente paso dependerá de las características concretas del caso.
También es importante distinguir entre una reclamación relacionada con la actuación del banco y otra que afecte propiamente al contrato de seguro. El Banco de España recuerda que las cuestiones relativas a seguros pueden corresponder a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones.
En cualquier caso, tener todavía la hipoteca activa no impide por sí solo revisar las condiciones en las que se contrató la póliza. Lo determinante será comprobar qué ocurrió en el momento de la firma y si se respetaron las obligaciones de información y transparencia.
Por ello, quienes pagaron de una sola vez un seguro de vida asociado a su préstamo pueden revisar ahora la documentación de su hipoteca. Como señala García, dependiendo de las circunstancias, las cantidades en juego pueden llegar a ser de varios miles de euros.
