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El aire acondicionado vuelve como cada verano a convertirse en uno de los grandes protagonistas en la mayoría de hogares españoles. Con la tercera ola de calor de la temporada estival, también regresa una preocupación habitual: el aumento en la factura de la luz.

Y es que, mantener una temperatura agradable en el interior de la vivienda obliga a muchos hogares a tener este aparato funcionando durante horas, aunque en muchas ocasiones el problema real está en el propio aislamiento de la casa.

De hecho, un pequeño hueco mal aislado puede hacer que el aire frío se escape con mayor facilidad y obligar al equipo a funcionar durante más tiempo para mantener la misma temperatura, aumentando así el gasto total.

Sobre este aspecto llamaba la atención hace unos meses el ferretero y creador de contenido Toño Escrivá en uno de sus vídeos publicados en Instagram. Un vídeo en el que explica su truco para evitar la pérdida de calor durante el invierno, pero que sin embargo resulta igual de útil para el verano.

Un sencillo método con el que el experto ayuda a impedir que el calor del exterior entre en la vivienda y al mismo tiempo reduce la pérdida del aire frío generado por el aire acondicionado.

Según explica, uno de los errores más frecuentes consiste en pensar que todo el aislamiento depende del cristal de la ventana. Sin embargo, asegura que el cajón de la persiana suele convertirse en uno de los principales puntos por los que se producen filtraciones de aire, sobre todo en viviendas antiguas o en aquellas que nunca han mejorado su aislamiento.

Para solucionar este problema propone retirar la tapa del cajón de la persiana e instalar en su interior un material aislante adaptado al tamaño del hueco. Antes de colocarlo recomienda limpiar bien la zona y comprobar posteriormente que la persiana continúa funcionando con normalidad.

Entre los materiales que pueden utilizarse se encuentran paneles aislantes rígidos, espuma de poliuretano o soluciones reflectantes específicas para este tipo de instalaciones, productos que pueden encontrarse fácilmente en ferreterías o establecimientos de bricolaje.

Sellar correctamente este espacio crea una barrera que dificulta el intercambio de temperatura entre el interior y el exterior. Como consecuencia, el aire acondicionado necesita realizar un menor esfuerzo para mantener fresca la vivienda, lo que puede traducirse en un menor consumo energético y un mayor confort durante los días de más calor.

Este tipo de filtraciones suele pasar desapercibidas porque no siempre se perciben a simple vista. Sin embargo, cuando el aislamiento es insuficiente, el calor entra continuamente en la vivienda y obliga al sistema de climatización a compensar esa pérdida de eficiencia.

Otras formas de mejorar el aislamiento

Además de actuar sobre el cajón de la persiana, existen otras medidas sencillas que también pueden contribuir a mejorar el aislamiento térmico sin necesidad de cambiar todas las ventanas.

Una de las opciones más habituales consiste en instalar burletes adhesivos para sellar pequeñas rendijas alrededor de los marcos. También es recomendable revisar las juntas exteriores y aplicar silicona cuando existan grietas o separaciones que favorezcan el paso del aire.

En las viviendas que todavía cuentan con ventanas de un solo cristal, las láminas aislantes pueden ayudar a reducir la transmisión de calor. A ello se suman las cortinas térmicas, que crean una barrera adicional frente a la radiación solar durante el verano y ayudan a conservar una temperatura más estable en el interior.

Cómo comprobar si tus ventanas aíslan correctamente

Existen varias señales que pueden indicar que una vivienda está perdiendo eficiencia energética. Si junto a las ventanas se percibe una temperatura superior a la del resto de la estancia o el aire acondicionado necesita funcionar constantemente para mantener el frescor, es posible que existan filtraciones.

También conviene revisar si aparecen corrientes de aire alrededor de los marcos o si las juntas muestran signos de desgaste, ya que estos pequeños defectos pueden reducir notablemente la capacidad de aislamiento del conjunto.

Otro de los indicadores más importantes es el denominado valor U, que mide la cantidad de calor que atraviesa la ventana: cuanto menor sea este valor, mayor será su capacidad para aislar la vivienda y reducir el consumo energético tanto en verano como en invierno.