Las casas prefabricadas han dejado de ser una opción minoritaria para convertirse en una de las grandes tendencias del momento entre quienes sueñan con construir una vivienda propia en España. Y es que, cada vez son más las personas que se ven atraídas por sus precios ajustados, sus plazos de construcción y un modelo más sostenible que las casas de construcción tradicionales.
Viviendas modulares que en los últimos años también han evolucionado de los diseños iniciales más sencillos a acabados de mayor calidad y espacios completamente personalizables. Algo a lo que además se une ese momento actual cada vez más complicado dentro del sector inmobiliario en el que los precios de venta, alquiler y obra convencional no dejan de aumentar.
Para el arquitecto Marcelo Seia, referente en el sector de casas prefabricadas, la mayor ventaja de este tipo de casas modulares se encuentra en ese "mayor control del proceso". Y es que, según el experto, "desde el inicio sabes lo que vas a gastar y cuándo vas a entrar a vivir. Eso marca una diferencia enorme, sobre todo en el contexto económico actual", asegura en la revista Arquitectura y Diseño.
Más allá del ahorro de tiempo, el arquitecto destaca que uno de los aspectos que más valoran quienes optan por este sistema es la seguridad que ofrece durante todo el proceso. Y es que, al fabricarse gran parte de la vivienda en un entorno industrial, resulta mucho más sencillo controlar tanto los costes como los plazos de ejecución.
En este sentido, Seia defiende que la fabricación en serie no implica renunciar al diseño. Al contrario, considera que permite optimizar los recursos y conseguir acabados muy cuidados.
"Al fabricar muchos elementos en un entorno controlado, se garantiza una calidad que a veces es difícil mantener en la obra tradicional. Y eso, a la larga, se nota tanto en el acabado como en la durabilidad de la vivienda", explica.
El experto también desmonta uno de los prejuicios más habituales sobre este tipo de construcciones. "Estas casas no son ni frágiles, ni temporales. Utilizan materiales de alta calidad, cumplen con todas las normativas y, si están bien diseñadas, pueden ser tan confortables o más que una casa de obra convencional", asegura.
Casas pensadas para durar décadas
Una opinión que también comparte el arquitecto Antonio Guerra, CEO de Alarife Arquitectos y colaborador de The Concrete Home. Según explica en YouTube, muchas de las viviendas modulares actuales emplean paneles arquitectónicos de hormigón, un material que combina resistencia, diseño contemporáneo y una larga vida útil.
Para Guerra, esta forma de construir permite crear viviendas que mantienen su valor arquitectónico con el paso de los años. "Esto va a garantizar la longevidad estática y arquitectónica de la vivienda. Dentro de 60 años este edificio va a seguir igual de vivo que está hoy", afirma.
Una construcción más rápida y sostenible
La rapidez es otra de las razones por las que cada vez más personas se interesan por las casas prefabricadas. Mientras una vivienda tradicional puede prolongar su construcción durante más de un año, muchos modelos industrializados reducen considerablemente esos plazos al fabricar buena parte de los elementos en taller antes de llevarlos a la parcela.
A ello se suma un proceso más eficiente, con menos desperdicio de materiales, una reducción del transporte y un menor consumo de agua durante la construcción. Además, este tipo de viviendas facilita la incorporación de soluciones de eficiencia energética, como paneles solares, sistemas de aerotermia o un aislamiento de altas prestaciones.
Para Seia, todo ello refleja una nueva forma de entender la arquitectura. Más que construir casas cada vez más grandes, considera que la tendencia pasa por diseñar espacios mejor aprovechados, funcionales y adaptados a las necesidades reales de quienes van a vivir en ellos. Una filosofía que, en su opinión, está transformando la manera de concebir la vivienda del futuro.
