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Conseguir un pescado frito con una cobertura fina y crujiente, pero con el interior todavía jugoso, tiene más truco de lo que parece.
La elección del rebozado, la temperatura del aceite o incluso la cantidad de piezas que se fríen al mismo tiempo pueden cambiar por completo el resultado.
En España, la fritura forma parte de numerosas recetas tradicionales, especialmente cuando se trata de pescados. Aunque existen tantas maneras de rebozar como cocinas, no todas necesitan recurrir a la combinación habitual de harina, huevo y pan rallado.
Loli Domínguez propone una alternativa especialmente sencilla. La cocinera compartía hace un tiempo en su canal de YouTube una masa para pescado y verduras que se prepara sin huevo y que tiene como punto de partida 200 gramos de harina de trigo.
"Hoy os voy a preparar el mejor rebozado para vuestro pescado o verdura. Queda increíble, crujiente, se hace en un momento y sin huevo".
Harina, cerveza y un poco de levadura
La base comienza con harina de trigo común. Loli utiliza 200 gramos y añade una pequeña cantidad de cúrcuma, un ingrediente opcional que emplea principalmente para aportar un tono más atractivo al rebozado.
A continuación incorpora tres gramos de levadura seca de panadería, sal y pimienta negra recién molida. El ingrediente líquido llega después: 290 mililitros de cerveza, que se van mezclando con unas varillas hasta obtener una masa fluida y sin grumos
La cerveza no es imprescindible. Según explica la cocinera, también puede utilizarse agua con gas, aunque en ese caso recomienda aumentar ligeramente la cantidad de levadura.
El rebozado se completa con aproximadamente una cucharadita de limón y perejil fresco muy picado. Es importante quedarse únicamente con la parte amarilla de la piel del cítrico, evitando la zona blanca para que no aporte amargor.
Una hora de reposo antes de freír
Aunque preparar la mezcla requiere pocos minutos, Loli introduce un paso que obliga a tener algo de previsión. Una vez reunidos todos los ingredientes, cubre el recipiente y deja reposar la masa durante al menos una hora en la nevera.
Después prepara el pescado, que debe estar ya limpio de espinas y escamas y cortado en trozos cómodos para freír. La cocinera utiliza unos 700 gramos y los sazona antes de incorporarlos directamente al recipiente con el rebozado.
En lugar de pasar cada pieza individualmente por diferentes ingredientes, todo el pescado se mezcla con la masa hasta quedar bien impregnado. Así, cada trozo queda envuelto por una fina cobertura antes de pasar al aceite.
El pescado, siempre en pequeñas tandas
El último punto importante está en la fritura. Loli utiliza una sartén con abundante aceite bien caliente, preferiblemente aceite de oliva virgen extra, e introduce las piezas poco a poco.
Freír en pequeñas tandas evita llenar demasiado la sartén y ayuda a que el aceite mantenga mejor su temperatura. El pescado se cocina hasta que el exterior queda bien dorado por todos sus lados.
Cuando las piezas están listas, se retiran y se colocan sobre papel de cocina para eliminar parte del aceite que pueda quedar en la superficie. Lo mejor es servirlas recién hechas, cuando el contraste entre el exterior crujiente y el pescado tierno resulta más evidente.
La misma masa, además, no tiene por qué reservarse únicamente para el pescado. Loli la propone también para verduras, una alternativa práctica para aprovechar el mismo rebozado con diferentes ingredientes.
Rebozado para pescado
Ingredientes
- Pescado limpio, sin espinas y cortado en trozos, 700 g
- Harina de trigo común, 200 g
- Cerveza, 290 ml
- Levadura seca de panadería, 3 g
- Ralladura de limón, 1 cucharadita
- Cúrcuma al gusto, opcional
- Perejil fresco picado, al gusto
- Pimienta negra recién molida, al gusto
- Sal, al gusto
- Abundante aceite para freír
Paso 1
Coloca los 200 gramos de harina de trigo en un recipiente amplio. Añade un poco de cúrcuma si quieres aportar color al rebozado, los tres gramos de levadura seca, sal y pimienta negra recién molida.
Paso 2
Vierte poco a poco los 290 mililitros de cerveza mientras mezclas con unas varillas manuales. Continúa removiendo hasta conseguir una masa fluida y homogénea, procurando que no queden grumos de harina.
Paso 3
Ralla aproximadamente una cucharadita de piel de limón directamente sobre la mezcla. Utiliza únicamente la zona amarilla y evita llegar a la parte blanca. Añade también perejil fresco bien picado.
Paso 4
Mezcla nuevamente, cubre el recipiente con un plato o papel film y lleva la masa a la nevera. Déjala reposar durante un mínimo de una hora.
Paso 5
Pasado ese tiempo, prepara los 700 gramos de pescado, que deben estar limpios de espinas y escamas y cortados en piezas de un tamaño similar. Añade sal al gusto.
Paso 6
Introduce todos los trozos de pescado en el recipiente con la masa y mezcla cuidadosamente hasta conseguir que queden bien cubiertos por el rebozado.
Paso 7
Pon abundante aceite en una sartén y caliéntalo. Cuando esté bien caliente, incorpora las piezas de pescado en pequeñas tandas, evitando llenar demasiado la sartén.
Paso 8
Fríe el pescado hasta que el rebozado esté dorado y crujiente por todos sus lados. Retira cada tanda y colócala sobre papel de cocina para eliminar el exceso superficial de aceite.
Paso 9
Sirve inmediatamente. Puedes acompañar el pescado con unas rodajas de limón, una ensalada o unas verduras y llevarlo a la mesa mientras el rebozado conserva toda su textura crujiente.
Una fritura sencilla que no necesita huevo
La receta resulta especialmente cómoda porque toda la cobertura se prepara en un único recipiente. Harina, levadura, cerveza y los ingredientes aromáticos forman una masa en la que después se introduce directamente el pescado.
El limón y el perejil aportan un punto fresco, mientras que la cúrcuma puede utilizarse para reforzar el color. La cerveza y la levadura, por su parte, forman parte de esa masa ligera que envuelve cada pieza antes de freírla.
El único tiempo largo de la receta es el reposo. El trabajo real en la cocina es mucho menor, por lo que se puede dejar la mezcla preparada con antelación y freír el pescado justo antes de sentarse a la mesa.
Una receta especialmente apetecible para una comida informal o una cena para compartir, acompañada simplemente de una ensalada, unas verduras o unas rodajas de limón.
