Begoña Pérez, La Ordenatriz, junto a unos huevos guardados en la nevera.

Begoña Pérez, La Ordenatriz, junto a unos huevos guardados en la nevera. E.E.

Estilo de vida

Las expertas coinciden: "Los huevos hay que colocarlos con la punta hacia abajo y nunca en la puerta de la nevera"

Begoña Pérez explica cómo los cambios de temperatura al abrir la nevera pueden afectar a la conservación de los huevos.

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La huevera suele estar en la puerta del frigorífico. Es un lugar cómodo, fácil de encontrar y, si el fabricante ha reservado allí un espacio para los huevos, parece lógico utilizarlo. Begoña Pérez, conocida en redes sociales como La Ordenatriz, recomienda hacer justo lo contrario.

La experta en orden y limpieza aconseja guardarlos en una zona interior de la nevera y colocarlos con la parte estrecha hacia abajo. Son dos detalles que muchas personas pasan por alto al llegar de la compra y colocar los alimentos.

Pérez explicó el motivo en una entrevista con La Voz de Galicia. Según señala, la posición del huevo ayuda a que la yema quede más cubierta. También desaconseja la puerta porque es la parte del frigorífico más expuesta a los cambios de temperatura al abrirlo.

La posición de los huevos

La recomendación sobre la posición es sencilla: la parte estrecha debe quedar apoyada y la más ancha, arriba. Pérez sostiene que, de esta forma, la yema queda más protegida dentro del huevo. También apunta que la punta es la zona más resistente de la cáscara.

Es un gesto fácil de aplicar si los huevos se colocan uno a uno en una huevera. Al hacerlo, conviene fijarse en la orientación, ya que la forma del compartimento no siempre indica cómo deben quedar.

El otro aspecto al que presta atención La Ordenatriz es el lugar elegido para guardarlos. Muchos modelos de frigorífico incorporan una huevera en la puerta, pero eso no evita que los huevos queden expuestos al aire exterior cada vez que se abre.

Pérez recomienda buscarles un sitio en el interior, donde la temperatura sea más estable. Su consejo no requiere reorganizar toda la nevera: basta con elegir una balda en lugar del compartimento de la puerta.

La experta se ha hecho conocida por compartir soluciones de este tipo para organizar la casa. Sus consejos suelen partir de objetos y espacios que ya se utilizan a diario, desde los cajones de la ropa hasta el congelador.

Orden en el congelador

El congelador es otro de los lugares en los que Pérez propone cambiar la forma de colocar los alimentos. Las bolsas acaban a menudo unas encima de otras y, para encontrar la que está al fondo, hay que sacar buena parte del contenido del cajón.

Su propuesta consiste en utilizar separadores ajustables para cajones de ropa. Aunque están pensados para ordenar prendas, La Ordenatriz los coloca dentro del congelador para dividir el espacio y agrupar los productos.

Con ellos se pueden separar las cajas de las bolsas y reservar huecos para otros alimentos. Los divisores son móviles, así que no obligan a mantener siempre la misma distribución: se ajustan según el tamaño de lo que se vaya a guardar.

Antes de comprarlos, Pérez aconseja comprobar la profundidad del cajón. La medida debe estar dentro del rango de apertura del separador para que este pueda quedar bien encajado. No basta con fijarse en el ancho del congelador.

Una vez colocados, los separadores permiten guardar algunas bolsas en vertical. De ese modo quedan a la vista y se pueden sacar sin levantar las que están encima, una ventaja práctica cuando el cajón está lleno.

La Ordenatriz señala que estos divisores se pueden encontrar en ferreterías. Su utilidad depende de que las medidas encajen con el cajón y de que haya espacio suficiente para moverlos cuando cambie el contenido del congelador.