Publicada

El pescado a la plancha es uno de esos platos que parecen sencillos hasta que llega el momento de darle la vuelta. Basta que la piel se quede adherida al fondo para que una pieza que iba a llegar entera a la mesa termine rompiéndose en la sartén.

Es un problema especialmente habitual con pescados delicados y cuando se utilizan sartenes que han perdido parte de su capacidad antiadherente. Añadir más aceite puede parecer la solución inmediata pero no es la única forma de evitarlo.

Existe un recurso mucho más sencillo que permite cocinar el pescado sin que entre directamente en contacto con la sartén. Solo hacen falta aceite de oliva virgen extra y un trozo de papel de horno.

Es el truco que comparten Celeste, apasionada de la gastronomía y creadora de contenido en YouTube y Jessica Ramos, quien publica recetas y consejos de cocina en la misma plataforma. Las dos recurren al papel de hornear para preparar pescado a la plancha y facilitar que pueda retirarse entero.

Papel de horno entre el pescado y la sartén

Celeste utiliza una técnica muy sencilla. En lugar de colocar directamente la pieza sobre la superficie caliente, impregna primero una hoja de papel de horno con una pequeña cantidad de aceite de oliva virgen extra.

"Si se os pega el pescado cuando queréis hacerlo a la plancha, os traigo un súper truco. Solo se necesita aceite de oliva virgen extra, papel de hornear, que le damos una vuelta para que esté impregnado por ambos lados, colocamos el pescado que más nos guste y lo vamos a cocinar a nuestro gusto. Como podéis ver, se retira súper fácil, no se pega y ya estaría listo", explica.

El papel actúa como una barrera entre el pescado y el metal. Al estar ligeramente engrasado, permite cocinar la pieza sin que su superficie quede adherida directamente al fondo de la sartén.

Además, no es necesario utilizar grandes cantidades de aceite. Basta con que el papel quede ligeramente impregnado para que el pescado pueda cocinarse sobre él.

Otro truco para cocinarlo

Jessica Ramos utiliza el mismo recurso, aunque cambia ligeramente el procedimiento. En su caso, empieza colocando una pequeña cantidad de aceite en la sartén y pone encima el papel de horno antes de incorporar el pescado.

"Añadimos un poco de aceite a la sartén, pero encima le ponemos un papel de hornear y después el pescado. Cuando esté por la parte de la piel hecho le damos la vuelta y le añadimos nuestras especias y un poquito de sal en escamas".

De esta forma, la piel puede cocinarse sin quedar pegada al fondo. Una vez que esa cara está hecha, Jessica da la vuelta a la pieza y aprovecha el final de la cocción para añadir las especias y la sal.

Las dos técnicas parten, por tanto de una misma idea: impedir el contacto directo del pescado con la sartén mediante una hoja de papel de horno. Una solución especialmente práctica cuando se quiere conservar la pieza entera al darle la vuelta o retirarla.

Un recurso para pescados delicados

El truco puede utilizarse con distintos tipos de pescado, ajustando siempre el tiempo de cocción al grosor y a las características de cada pieza. Filetes, lomos o pescados con piel pueden beneficiarse de esta barrera cuando tienden a adherirse a la sartén.

También conviene controlar la temperatura. El papel de horno está pensado para soportar temperaturas elevadas durante la cocción, pero debe utilizarse siguiendo las indicaciones de temperatura del fabricante y evitando que sobresalga o entre en contacto con una llama directa.

A partir de ahí, solo queda cocinar el pescado hasta alcanzar el punto deseado y condimentarlo al gusto. Ajo, perejil, limón, pimienta, hierbas aromáticas o unas escamas de sal permiten completar el plato sin complicar la preparación.

Un recurso sencillo para esos días en los que apetece pescado a la plancha, pero no tanto tener que despegarlo poco a poco de la sartén. Con un trozo de papel de horno y una fina capa de aceite es posible cocinarlo y retirarlo con mucha más facilidad, manteniendo mejor su forma al llevarlo al plato.