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Un plato de lentejas no tiene por qué empezar la noche anterior. Olga, la abuela cocinera que comparte sus recetas en redes sociales como @Lawela777omg, utiliza un bote de lentejas ya cocidas para preparar un guiso para dos personas con verduras, chorizo y panceta.

La creadora de contenido presenta la receta como una comida por menos de dos euros. Es una cifra que puede variar según el establecimiento, el tamaño del bote y la cantidad de carne que se añada. Su propuesta parte de ingredientes habituales en muchas cocinas: una zanahoria, una cebolleta, una patata y un poco de pimentón.

La diferencia con unas lentejas hechas desde cero está en el tiempo. La legumbre de bote ya está cocida y solo necesita calentarse con el resto de ingredientes para tomar el sabor del guiso. Así se evita la cocción prolongada que requieren las lentejas secas.

Ese detalle también aclara una contradicción del texto original. Aunque se mencionaban lentejas secas en remojo, el bote que figura entre los ingredientes y los diez minutos de hervor final corresponden a lentejas cocidas. Esta es la versión rápida de la receta.

Lentejas de Olga para dos personas

  • 1 bote de lentejas cocidas
  • 1 zanahoria
  • 1 cebolleta
  • 1 patata
  • 2 trozos de panceta
  • 2 trozos de chorizo
  • Un poco de pimentón
  • 1 vaso de agua
  • Aceite de oliva y sal

Paso 1

Pela la zanahoria y la patata. Córtalas en dados pequeños y pica la cebolleta.

Paso 2

Calienta un poco de aceite en una cazuela. Añade las verduras y rehógalas durante unos minutos.

Paso 3

Echa el pimentón y remueve brevemente, sin dejar que se queme. Incorpora el vaso de agua, la panceta y el chorizo.

Paso 4

Cocina hasta que la patata esté tierna. Escurre las lentejas cocidas, agrégalas a la cazuela y deja que hiervan con el resto de ingredientes unos diez minutos.

Paso 5

Prueba el caldo y ajusta la sal antes de servir.

El tiempo depende de la patata

Los diez minutos que Olga dedica a las lentejas son el hervor final, no el tiempo necesario para cocinar toda la cazuela. Antes hay que rehogar las verduras y esperar a que la patata se ablande. Cortarla en dados pequeños ayuda a acortar esa espera.

Conviene añadir el pimentón justo antes del agua y removerlo solo unos segundos. Si permanece demasiado tiempo en el aceite caliente, puede quemarse y dejar un sabor amargo. Después, el agua permite que la patata termine de cocinarse junto al chorizo y la panceta.

Como las lentejas de tarro ya están listas para comer, incorporarlas al final evita que se deshagan mientras cuece la patata. Si durante esos últimos minutos el caldo se reduce más de lo deseado, basta con añadir un poco de agua. La sal se ajusta al terminar porque el chorizo y la panceta ya aportan sabor al guiso.

El resultado será distinto si se sustituyen las lentejas cocidas por secas. En ese caso habría que adaptar la cantidad de líquido y alargar la cocción hasta que la legumbre estuviese tierna. Los diez minutos de esta receta dejarían las lentejas secas sin hacer.

Un plato de legumbres

Las lentejas aportan fibra y proteína vegetal. También contienen minerales como el hierro. La Fundación Española del Corazón señala que la fibra de las legumbres favorece el tránsito intestinal y ayuda a controlar el colesterol.

Eso no significa que todas las formas de prepararlas tengan la misma composición. En la receta de Olga, el chorizo y la panceta forman parte del sabor del plato. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición recomienda dar más presencia a las legumbres en la dieta y reducir el consumo de carnes procesadas.

La misma base de lentejas cocidas y verduras permite variar el guiso según lo que haya en casa. Pero en la versión que comparte Olga, la panceta y el chorizo son dos de los ingredientes que incorpora a la cazuela antes de añadir las lentejas.