- Comensales:2
Hay recetas que han sobrevivido al paso del tiempo sin necesidad de grandes cambios. Los huevos fritos con chorizo y panceta, también conocidos como "duelos y quebrantos" son una de ellas.
Este plato de origen manchego, contundente y sencillo, combina huevos con productos del cerdo y forma parte de una tradición gastronómica que incluso quedó recogida en una de las obras más importantes de la literatura española.
La cocinera y creadora de contenido Lucía García recupera esta preparación con una versión sencilla, elaborada con chorizo, panceta y huevos. Una receta de pocos ingredientes que permite llevar a la mesa un plato con siglos de historia.
Su propuesta prescinde de algunos de los ingredientes que aparecen en versiones más antiguas, pero conserva la esencia de este revuelto tradicional.
La clave está en cocinar primero la carne para aprovechar su propia grasa y terminar incorporando los huevos, sin dejar que cuajen demasiado.
Receta manchega
Los duelos y quebrantos están estrechamente ligados a La Mancha, tanto que su nombre aparece en Don Quijote de la Mancha. Miguel de Cervantes menciona la preparación al describir la alimentación de Alonso Quijano: "duelos y quebrantos los sábados".
La referencia literaria ha contribuido a convertir este plato en una de las recetas más reconocibles de la cocina manchega. No se trata, sin embargo, de una elaboración única e invariable, ya que a lo largo del tiempo ha tenido diferentes interpretaciones.
La propia Real Academia Española recoge los "duelos y quebrantos" como una "fritada de huevos" con partes del animal, entre ellas los torreznos o los sesos. Precisamente la casquería aparece en algunas de las versiones consideradas más tradicionales.
También existen referencias a este plato en textos de otros autores del Siglo de Oro, entre ellos Lope de Vega. La receta, por tanto, no solo pertenece a la historia gastronómica, sino también a la cultura popular y literaria española.
Chorizo, panceta y huevos
La propuesta de Lucía García se aleja de las elaboraciones que incorporan casquería y apuesta por tres ingredientes principales: huevos, chorizo y panceta fresca.
El resultado es un revuelto sabroso y contundente en el que la carne aporta grasa y sabor al conjunto. La preparación tampoco requiere técnicas complicadas ni demasiado tiempo en la cocina.
Para conseguir una textura agradable, uno de los puntos importantes está en no cocinar en exceso el huevo. Una vez incorporado a la sartén, conviene removerlo de forma constante y retirar la preparación cuando todavía conserve cierta jugosidad.
Es precisamente esa sencillez la que hace que los duelos y quebrantos puedan encajar tanto en una comida tradicional como en una cena rápida. Con pocos ingredientes se consigue un plato completo, con el carácter de las recetas de aprovechamiento y de cocina popular.
Ingredientes
- 2 huevos
- 4 chorizos
- 4 tiras de panceta fresca
- Sal (al gusto)
Paso 1
Corta la panceta en dados pequeños y trocea también los chorizos.
Paso 2
Pon la panceta en una sartén y cocínala a fuego medio hasta que empiece a dorarse y haya soltado parte de su grasa.
Paso 3
Incorpora los trozos de chorizo y cocina junto a la panceta hasta que ambos ingredientes estén bien hechos y ligeramente dorados.
Paso 4
Bate los huevos y añádelos directamente a la sartén. Remueve de manera continua para mezclar todos los ingredientes.
Paso 5
Apaga el fuego cuando el huevo todavía esté jugoso y termina de remover con el calor residual.
Quienes quieran acercarse todavía más a algunas versiones antiguas pueden incorporar sesos de cordero. En ese caso, es necesario limpiarlos y cocinarlos previamente antes de añadirlos al revuelto.
Pero no son imprescindibles para preparar la versión de Lucía García. Su receta demuestra que basta con tener buenos ingredientes y respetar los tiempos de cocción para recuperar en casa un plato que lleva siglos formando parte de la gastronomía española.
