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De toda la vida, en España hemos llamado arroz a la cubana a una combinación que casi cualquiera podría dibujar de memoria: montaña de arroz blanco, huevo frito, abundante tomate y, dependiendo de la casa, un plátano dorado al lado.
El problema aparece cuando esa idea de plato aterriza en Cuba. Allí, esa receta no forma parte de la tradición con el mismo nombre ni con esa combinación exacta. El apellido "a la cubana" ha sobrevivido mejor en España que en la propia isla.
Con respecto al origen de esta preparación, tampoco hay una teoría exacta. Una de las más repetidas sitúa su desarrollo en Canarias y lo relaciona con las conexiones históricas entre las islas y Cuba, aunque existen referencias anteriores que apuntan a preparaciones de arroz, huevo, tomate y plátano durante la etapa colonial.
Independientemente de cuál sea el punto exacto de partida, lo cierto es que el plato que hoy se sirve en muchos hogares españoles tiene poco que ver con una comida cotidiana cubana.
El picadillo
Si buscamos una combinación que un cubano reconozca con mayor facilidad, hay que mirar hacia el picadillo a la habanera. Se trata de un guiso de carne picada, normalmente de ternera, cocinada con cebolla, ajo, pimiento, tomate, vino seco, aceitunas y, según la receta familiar, pasas o alcaparras.
Hay que tener muy en cuenta que no existe una versión única: como ocurre con tantos platos tradicionales, cada casa tiene la suya.
La carne suele acompañarse de arroz blanco y es habitual encontrar junto a ella plátanos maduros fritos, frijoles o patatas. La James Beard Foundation define precisamente el picadillo como uno de los grandes platos reconfortantes de la cocina cubana.
Ahí aparece una diferencia importante con nuestra versión, que el tomate no sirve para bañar completamente el arroz, sino que forma parte del guiso de carne. El arroz, por su parte, conserva su protagonismo como guarnición. En la cocina cubana es un alimento cotidiano y aparece junto a frijoles, carnes y viandas en multitud de preparaciones.
El plátano no es igual
Otro detalle que cambia mucho el resultado está en la frutería. En España es habitual freír un plátano de Canarias maduro para acompañar el arroz a la cubana. Sin embargo, en la cocina caribeña se utiliza habitualmente plátano de cocinar.
Cuando está verde puede convertirse en tostones o chips crujientes; cuando madura, se fríe en rodajas y desarrolla una textura tierna y caramelizada. Es más grande y firme que el plátano dulce que normalmente comemos crudo en España, por lo que soporta mucho mejor la fritura.
Esto no significa que tengamos que desterrar nuestro arroz con tomate y huevo frito. Después de tantos años, la receta ya forma parte de la cocina doméstica española y de la memoria de varias generaciones.
Pero quien quiera probar una versión mucho más próxima a una mesa cubana puede cambiar el tomate abundante y el huevo como protagonistas por un buen picadillo, arroz blanco y plátano maduro frito.
El auténtico arroz a la cubana
Para probar el auténtico arroz a la cubana, no tienes que experimentar con exóticos alimentos ni volverte loco en la cocina. Tan solo sigue los siguientes pasos y convierte una comida, de por sí apetecible, en un plato diferente con sabores que combinan y se convierten en una explosión maravillosa.
Ingredientes
- 500 g de carne picada de ternera
- 250 g de arroz de grano largo
- 2 plátanos macho maduros
- 1 cebolla
- 1 pimiento
- 2 dientes de ajo
- 250 g de salsa de tomate
- 100 g de aceitunas verdes
- 30 g de pasas (opcionales)
- 1 patata
- 50 ml de vino blanco o vino seco
- Aceite
- Sal y pimienta
- 1 hoja de laurel
Paso 1
Calienta un poco de aceite con un diente de ajo, añadir el arroz y rehogarlo durante un minuto. Incorpora el doble de agua, una hoja de laurel y sal. Cocina unos 18 minutos.
Paso 2
Para preparar el sofrito, pica finamente cebolla, ajo y pimiento. Cocínalos en una sartén con aceite hasta que estén tiernos.
Paso 3
Incorpora la carne picada, salpimentar y cocina a fuego medio-alto hasta que quede bien dorada.
Paso 4
Añade el vino y deja que se evapore el alcohol. Incorpora después la salsa de tomate, las aceitunas y, si se desea, las pasas. Cocina entre 10 y 15 minutos.
Paso 5
Corta la patata en dados pequeños, fríela hasta que quede dorada y añádela al picadillo al final.
Paso 6
Corta los plátanos maduros en rodajas diagonales y fríelos hasta que estén dorados. Escurre y sala ligeramente.
Paso 7
Para montar el plato, sirve una porción de arroz blanco junto al picadillo y completa con varias rodajas de plátano frito. Si se quiere llevar todavía más hacia una mesa cubana, puedes acompañar con frijoles negros y una ensalada sencilla de tomate y aguacate.
