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El sofrito es una técnica culinaria utilizada como base en gran parte de la gastronomía española y mediterránea, que consiste en cocinar lentamente a fuego suave un conjunto de ingredientes en aceite de oliva, permitiendo que sus sabores se integren y concentren.

A pesar de que muchas personas lo preparan con frecuencia, a menudo se comete un gran error, y así lo aseguran los chefs catalanes, que coinciden a la hora de asegurar que un sofrito no se hace con una cebolla y dos tomates, sino que realmente lo que se necesita son 100 gramos de cebolla y 80 gramos de tomate.

La cantidad exacta es fundamental para poder conseguir un buen resultado final, a pesar de que, como denuncian algunos grandes referentes de la cocina española y mundial como Ferrán Adrià, es frecuente que en las cocinas no se preste demasiada atención a este detalle.

La importancia de pesar los ingredientes

El reputado cocinero barcelonés, considerado uno de los chefs más influyentes de la historia de la gastronomía mundial, ha explicado en más de una ocasión que no entiende por qué la gente, cuando hace pastelería, siempre pesa los ingredientes, pero cuando hace platos salados, no.

Y para ejemplificarlo puso precisamente el caso del sofrito, en el que se comete con frecuencia el error de coger una cebolla y dos tomates sin pararse a pensar en su peso, lo que considera un gran error para conseguir el mejor resultado en la recta final.

Los grandes chefs catalanes coinciden con Ferran Adrià y tienen claro que incluso las recetas saladas se deben tratar con la misma precisión que las dulces, algo que sucede con frecuencia en la alta cocina, donde cada ingrediente se mide gramo por gramo.

Pesar los ingredientes es fundamental para poder asegurarse de que un plato tiene las mismas características cada vez que se prepara, lo que es fundamental en el caso de los restaurantes, permitiendo que un comensal pueda disfrutar de la misma experiencia cada vez que consuma ese plato.

Aunque realmente no todos los ingredientes son siempre iguales, con variaciones que afectan al resultado final, pesar con precisión es clave para mejorar la experiencia en casa, pero también, en el ámbito profesional, para tener un mayor control de costes.

El propio Ferran Adrià ha asegurado que es aconsejable respetar las cantidades y utilizar siempre las mismas en casa para poder obtener siempre un resultado similar. De esta manera, una vez encontrado un sofrito con una combinación que nos resulte agradable, al pesar cada ingrediente será posible replicarla fácilmente.

En el caso del sofrito, es especialmente importante si tenemos en cuenta que se trata de una preparación que se usa como base para elaborar una gran cantidad de platos. Cuanto más afinada esté, mejores resultados se podrán llegar a conseguir.

Sofrito básico

  • 300 g de tomate maduro
  • 250 g de cebolla
  • 150 g de pimiento rojo
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra (AOVE)
  • 10 g de ajo
  • 4 g de sal
  • 2 g de azúcar (opcional)

Paso 1

Pelar y picar finamente el ajo. Pelar la cebolla y cortarla en brunoise. Limpiar el pimiento rojo y cortarlo en dados pequeños.

Paso 2

Pelar los tomates (escaldándolos previamente si se desea), retirar las semillas y picarlos o triturarlos para obtener un sofrito más fino.

Paso 3

Calentar el aceite de oliva en una sartén o cazuela a fuego medio y cocinar el ajo durante unos 2 minutos, evitando que se queme.

Paso 4

Añadir la cebolla y el pimiento y cocinar a fuego medio-bajo durante unos 15 minutos, removiendo de vez en cuando hasta que las verduras estén tiernas, pero sin dorarse.

Paso 5

Incorporar el tomate, la sal y, si fuera necesario, el azúcar. Cocinar a fuego bajo durante 20-25 minutos, removiendo ocasionalmente.

Paso 6

Retirar del fuego cuando el tomate haya perdido la humedad y el sofrito tenga una textura densa, con el aceite ligeramente separado.

Paso 7

Dejar templar y utilizar al momento o conservar en un recipiente hermético en la nevera hasta 4 días, o congelarlo para futuras recetas.