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Ha llegado el verano, y con qué fuerza además... Las altísimas temperaturas piden estilismos fresquitos y zapatos cómodos. Sin duda, entre las sandalias más de moda que invaden los armarios temporada tras temporada están las de tipo Birkenstock, que toman su nombre de la marca alemana que las creó.

Aunque nacieron originalmente como una opción para cuidar la salud de los pies por su forma ergonómica y su confort, en los 90 se colaron en los looks como tendencia. Catalogadas como ugly shoes enamoraron a las fashionistas y hoy son un básico presente en muchísimas marcas.

Esta semana, una de sus millones de adeptas pregunta a 'La Ordenatriz' cómo limpiarlas en profundidad. Se llevan a la playa, al campo, para hacer turismo por la ciudad, para ir la oficina... ¡Son todoterreno!

Y eso hace que acumulen suciedad y sudor de tanto trote. La manera de dejarlas impecables es tan sencilla como mágica, pero antes... un poco de historia de este modelo.

El responsable de su salto a la pasarela de moda fue Marc Jacobs, en 1993, para su ya mítico desfile de estilo grunge para la firma Perry Ellis.

Las lucieron las modelos, entre las que se encontraba Kate Moss, y se desató la locura. Más de tres décadas después, siguen siendo las sandalias más deseadas del verano, presentes en diferentes marcas que se inspiran en su diseño.

Están fabricadas en distintos materiales, como piel, ante, corcho y goma, lo que hace que su limpieza integral sea especial. Begoña Pérez, experta en orden y limpieza, nos da el producto ideal: su famosa fórmula mágica.

Un modelo de las famosas sandalias de la marca alemana. iStock

¿Qué lleva?

  • 500 ml de agua caliente.
  • Jabón en escamas.
  • 70 ml de amoniaco.

Se disuelve todo en agua, se deja enfriar y se introduce el líquido en una botella de espray.

El paso a paso

  • Coloca las sandalias dentro de una cubeta vacía. Esto nos servirá para trabajar cómodamente y recoger el exceso de líquido sin manchar nada.
  • Pulveriza la fórmula mágica generosamente sobre las tiras (ya sean de piel, sintéticas o ante) y la superficie del calzado. Con un cepillo de dientes, ve frotando con movimientos circulares para levantar la suciedad acumulada.
  • Para la parte interior de corcho y la suela de goma, aplica el producto y frota con un estropajo enérgicamente. La misión es quitar todos los restos de sudor que quedan en la zona que está en contacto con el pie. Así se elimina el olor también.
  • Cuando las tengamos listas, pasa un paño ligeramente humedecido con agua para retirar los restos que se hayan desprendido.
  • Déjalas secar pero nunca las pongas directamente al sol para evitar que se agrieten.

Y ya están listas para volver a usar y convertirlas en las verdaderas estrellas de tus estilismos. Sólo queda preguntarse... ¿por qué las siguen llamando ugly shoes?