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La alcachofa es una de las verduras con mayor presencia en la dieta de los españoles. Evidencia de ello es que cada persona consume entre 3 y 3,5 kilos al año, según datos del sector, una cifra que sitúa a España como el segundo país del mundo donde más se disfruta este producto, solo por detrás de Italia.

Sin embargo, pese a ser un ingrediente habitual en muchas cocinas, todavía hay quien evita prepararlas en casa porque limpiarlas puede parecer una tarea complicada. Uno de los mayores inconvenientes aparece nada más empezar a manipularlas.

En cuanto se cortan, las alcachofas comienzan a oscurecerse por el contacto con el aire, lo que hace que muchas personas piensen que se han estropeado cuando, en realidad, se trata de un proceso completamente natural.

Para facilitar esta tarea, la cocinera Laura Martín ha compartido en TikTok un sencillo método con el que preparar las alcachofas de forma rápida y evitando que pierdan su color mientras terminamos de limpiarlas. El primer paso, explica, consiste en tener preparado un recipiente donde se irán depositando conforme se cortan.

"En primer lugar vas a necesitar un bol con agua fría y limón para evitar que se oscurezcan", aconseja la experta, que también recuerda la importancia de escoger piezas compactas y firmes antes de comenzar. Un truco que también utilizan la mayoría de cocineros profesionales en España.

Una vez lista la preparación, llega el momento de retirar las partes más duras. "A la hora de pelarlas deberemos comenzar cortando parte del tallo e ir quitando las hojas verdes del exterior hasta llegar a la zona en la que las hojas se ven blanquitas", comenta mientras muestra el proceso.

El objetivo es conservar únicamente la parte más tierna de la alcachofa, que es la que ofrece mejor textura una vez cocinada. El siguiente paso consiste en terminar de perfilar la pieza antes de cortarla. "Tenemos que dejar el tallo bien limpio por la mitad y en cuartos y quitaremos esos pelillos de en medio que seguro que has visto muchas veces", explica Laura Martín durante el vídeo.

La cocinera insiste en que no conviene esperar hasta el final para introducir las alcachofas en el agua con limón. Lo recomendable es hacerlo conforme se van cortando para reducir al mínimo la oxidación.

"Cuando ya la tengas toda cortada en el bol tapamos con una servilleta de papel para que toda la alcachofa quede en contacto con el agua. Así ya tienes una alcachofa limpia que no se va a oxidar y la puedes utilizar cuando la necesites", concluye.

Por qué las alcachofas se oscurecen

El oscurecimiento de las alcachofas no significa que estén en mal estado. Al igual que ocurre con alimentos como la manzana o el aguacate, la pulpa entra en contacto con el oxígeno y se produce una reacción natural conocida como oxidación enzimática.

El agua con limón ayuda a ralentizar este proceso gracias a la acción del ácido cítrico y de la vitamina C, que reducen la velocidad con la que la superficie de la verdura adquiere ese tono marrón.

Al mantener las alcachofas completamente sumergidas evitamos además que el aire entre en contacto con la parte cortada, conservando durante más tiempo su aspecto fresco hasta el momento de cocinarlas.