La Campaña de la Renta correspondiente al ejercicio 2025-2026 encara ya sus últimas semanas y miles de contribuyentes continúan revisando borradores, deducciones y posibles gastos para intentar que el resultado final sea lo más favorable posible antes de que finalice el plazo el próximo 30 de junio.
En términos generales, están obligadas a presentar la declaración aquellas personas que hayan ingresado más de 22.000 euros anuales con un único pagador o más de 15.876 euros cuando existan varios pagadores y el segundo y siguiente superen los 1.500 euros anuales.
También deben realizarla autónomos beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital y quienes hayan obtenido determinados ingresos patrimoniales, inmobiliarios o financieros.
Sin embargo, aunque muchos contribuyentes esperan que la declaración les salga "a devolver", la realidad es que en numerosos casos ocurre justo lo contrario y es Hacienda quien reclama dinero al ciudadano.
Esto suele suceder cuando durante el año se han aplicado retenciones del IRPF inferiores a las que realmente correspondían según el salario y la situación personal del trabajador.
Cuándo debe la empresa asumir el pago
Precisamente sobre esta situación han hablado recientemente en redes sociales el abogado laboralista Juanma Llorente y la asesora fiscal Julia Coronel, quienes recuerdan que, en determinados casos, podría ser la propia empresa la que tuviera que asumir ese pago.
Juanma Lorente explica en uno de sus vídeos: "Es posible que la empresa tenga que pagar lo que te sale en la Declaración de la Renta. Esto lo sabe poquísima gente, no es ninguna broma y viene recogido en la ley. Si cumples un requisito le puedes decir a la empresa 'oye mira que me sale a pagar la Declaración de la Renta, esto lo pagas tú'".
En la misma línea, la asesora fiscal Julia Coronel aclara cuál es la situación concreta en la que puede producirse este escenario: "Si la empresa practica una retención inferior a la que está obligada por ley, la Declaración de la Renta te va a salir a pagar", comienza advirtiendo.
Pero recuerda que en este caso, este coste no debe asumirlo quien la presenta: "Lo debe asumir tu empresa. Ellos debieron practicar la retención correcta conforme lo dispuesto en la ley y tus circunstancias. Este es el requisito necesario para que te paguen tu declaración".
Por ello, si un contribuyente sospecha que su empresa pudo aplicarle unas retenciones inferiores a las que correspondían legalmente, lo más aconsejable es revisar el caso con un asesor fiscal o un profesional especializado en materia laboral y tributaria antes de asumir el pago directamente.
Analizar correctamente la nómina, las retenciones practicadas y las circunstancias personales puede ser clave para determinar si realmente existe la posibilidad de reclamar ese importe a la empresa. En algunos casos, esta situación puede evitar que el trabajador tenga que afrontar de su propio bolsillo una cantidad importante en la Declaración de la Renta.
