Hay recetas, como esta que te presentamos, que son tan sencillas que sorprende lo ricas que están. Los calamares fritos son un clásico de bares y terrazas, pero también pueden prepararse en casa con un resultado espectacular y sin complicaciones.
El secreto no está en técnicas complejas ni en largas esperas, sino en un marinado rápido y un rebozado bien equilibrado que garantiza una textura dorada y ligera.
El resultado es un aperitivo irresistible que desaparece del plato en minutos. Además, es una receta perfecta para improvisar. No necesitas ingredientes difíciles de encontrar ni mucho tiempo, lo que la convierte en una opción ideal para sorprender en casa sin esfuerzo.
Marinado exprés
Uno de los aspectos más llamativos de esta receta es su marinado "exprés". A diferencia de otras preparaciones que requieren horas de reposo, aquí basta con unos minutos.
La mezcla de salsa de soja, ajo y jengibre aporta un toque intenso y aromático, mientras que una cucharada de harina ayuda a que el rebozado se adhiera mejor después.
Lo más curioso es que el tiempo de marinado coincide con lo que tardas en preparar el rebozado. Es decir, no hay esperas innecesarias ni pasos difíciles.
Este pequeño detalle cambia por completo el resultado final ya que los calamares quedan sabrosos por dentro y muy crujientes por fuera.
Rebozado crujiente de verdad
El segundo gran secreto está en el rebozado. Aquí entra en juego la sémola, un ingrediente clave que aporta una textura extra crujiente.
Combinada con harina, sal y especias como orégano, perejil o ajo en polvo, se consigue una cobertura ligera pero con mucho sabor. Además, puedes adaptar las especias a tu gusto con lo que tengas en casa.
Otro punto fundamental es el aceite. Aunque no es necesario usar uno específico, sí es importante que esté bien caliente antes de freír.
Hay un truco muy sencillo para comprobarlo: añade una pizca del rebozado al aceite. Si flota de inmediato, está en su punto. Si se hunde, todavía necesita más temperatura.
La fritura debe ser rápida, sin esperar a que se doren de más o incluso se quemen. En pocos minutos, los calamares estarán dorados y listos para servir.
Una salsa cremosa
Para acompañar, nada mejor que una salsa casera sencilla pero deliciosa. La combinación de mayonesa, ajo y limón aporta frescura y potencia el sabor del plato. Se prepara en segundos y marca la diferencia, convirtiendo este aperitivo en una experiencia completa.
Ingredientes
Ingredientes para el marinado
- Calamares
- Salsa de soja
- Ajo
- Jengibre
- 1 cucharada de harina
Ingredientes para el rebozado
- Harina
- Semolina
- Sal
- Especias (Coqui utiliza orégano, perejil y ajo en polvo, pero puedes usar las que tengas a mano)
Ingredientes para freír
- Aceite
Ingredientes para la salsa
- Mayonesa
- Ajo
- Limón
Paso 1
Mezcla los calamares con la salsa de soja, el ajo, el jengibre y una cucharada de harina. Deja marinar esta mezcla solo durante el tiempo que tardes en preparar el rebozado.
Paso 2
En otro recipiente, prepara un mix con la harina, la semolina, la sal y las especias.
Paso 3
Pon los calamares marinados en la mezcla del rebozado y dales unas cuantas vueltas para asegurarte de que queden bien cubiertos antes de freírlos.
Paso 4
Pon a calentar el aceite. Para chequear la temperatura, echa un poco de la mezcla del rebozado en la sartén; si flota enseguida, quiere decir que el aceite ya está listo.
Paso 5
Introduce los calamares en el aceite con mucho cuidado . Presta atención porque se cocinan muy deprisa.
Paso 6
Mientras se hacen o justo al terminar, mezcla la mayonesa con el ajo y el limón para crear la salsa de acompañamiento.
Paso 7
Cómetelos calientes junto con la salsa, ya que como mejor están es recién hechos.
De hecho, es habitual que desaparezcan del plato casi sin darte cuenta. Son de esos bocados que invitan a repetir una y otra vez.
