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El pollo suele tener mala fama por seco. Muchas veces no es culpa del ingrediente, sino de la técnica. Una cocción agresiva o una carne sin preparar puede arruinar una receta prometedora en minutos.
Loli Domínguez, una de las creadoras de contenido culinario más reconocidas de YouTube, gracias a su canal de cocina, La cocina de Loli Domínguez, insiste en que el secreto está antes de encender el fuego.
Su versión de pechugas en salsa cremosa de tomates secos y champiñones parte de un gesto simple: marinar. Algo que casi todos pasamos a la hora de cocinar este plato tan socorrido.
La receta combina economía, rapidez y un resultado que parece de restaurante. No hay trucos complejos ni ingredientes inaccesibles. Solo método y paciencia en los tiempos.
El marinado cambia la carne
El primer paso no es la sartén, sino el reposo. Loli condimenta las pechugas con hierbas secas, sal, pimienta, limón y un toque de aceite. El cítrico ablanda las fibras y el aceite protege la superficie.
Ese descanso en frío transforma la textura. El pollo absorbe aromas y mantiene la humedad durante la cocción. Es un detalle mínimo que evita el error más común: una carne dura.
Además, la cocinera recomienda no cortar filetes demasiado finos. Un grosor medio garantiza jugosidad. La idea no es freír, sino sellar y terminar de cocinar dentro de la salsa.
El dorado se hace sin añadir aceite extra. El que trae el marinado es suficiente. Así se crea una costra ligera que conserva los jugos internos.
Una salsa concentrada
La personalidad del plato llega con los tomates secos. En lugar de usarlos enteros, se trituran hasta obtener una pasta espesa. Ese concentrado aporta profundidad y un punto ligeramente dulce.
El aceite de la conserva no se desperdicia. Se utiliza para saltear champiñones y pochar cebolla y ajo. Ese detalle multiplica el aroma del conjunto sin añadir ingredientes nuevos.
Pechugas de pollo en salsa de Loli Domínguez
Después entra la nata y el caldo. La mezcla crea una salsa cremosa, pero equilibrada. No es pesada, sino envolvente. La clave está en ajustar el caldo poco a poco hasta lograr la textura deseada.
Cuando la salsa hierve suavemente, se reincorpora el pollo. La cocción final es corta. Solo el tiempo necesario para que los sabores se integren.
Pechugas de pollo en salsa
El resultado es una preparación que parece elaborada, pero nace de pasos sencillos. Un plato exquisito para cualquier ocasión y que admite acompañamientos como arroz, pasta o pan para mojar.
Ingredientes
Ingredientes para pechugas de pollo en salsa
- Pechugas de pollo cortadas en filetes no muy finos.
- Tomillo seco
- Orégano seco
- Sal
- Pimienta molida
- Zumo de medio limón
- 1 cuharada de aceite de oliva
- Tomates secos conservados en aceite (reservar el aceite de la conserva)
- Perejil fresco
- Champiñones
- Cebolla picada
- Ajo
- Nata
- Caldo
Paso 1
Corta las pechugas en filetes (se recomienda que no sean muy finos para mantener la jugosidad). Extiéndelos y condiméntalos por ambas caras con tomillo, orégano, sal y pimienta. Rocía el zumo de limón y añade un chorrito de aceite de oliva; impregna bien la carne con las manos, cúbrela con papel film y déjala macerar en la nevera al menos 30 minutos.
Paso 2
Saca los tomates del aceite, escúrrelos bien (guarda el aceite) y tritúralos con una batidora hasta conseguir una pasta fina. Pica el perejil finamente y resérvalo.
Paso 3
En una sartén a fuego alto, cocina el pollo por tandas hasta que esté dorado, sin hacerlo en exceso para que no se seque. No hace falta añadir aceite a la sartén porque el pollo ya lo tiene del marinado. Retira y reserva la carne.
Paso 4
Baja un poco el fuego y añade a la misma sartén una cucharada del aceite de los tomates secos. Saltea los champiñones sin añadir sal; retíralos y resérvalos una vez cocinados.
Paso 5
Añade otra cucharada de aceite de tomates secos a la sartén y pocha la cebolla picada con el ajo y parte del perejil, añadiendo una pizca de sal. Cuando esté pochado, incorpora la pasta de tomates secos triturados y cocina todo junto unos 3 o 4 minutos. Añade pimienta al gusto.
Paso 6
Incorpora la nata (crema de leche) y aproximadamente la mitad del caldo. Mezcla bien y deja que hierva. Si la salsa está muy espesa, ve añadiendo el resto del caldo hasta que tenga la consistencia deseada. Cocina la salsa sola durante unos 5 minutos a temperatura media.
Paso 7
Incorpora el pollo (junto con el jugo que haya soltado) y la mayoría de los champiñones a la salsa (reserva algunos para decorar). Cocina todo junto entre 5 y 7 minutos para que se mezclen los sabores. Rectifica de sal y pimienta si es necesario.
Paso 8
Sirve caliente, decorando por encima con los champiñones reservados y el resto del perejil picado.
