Hay productos que llevan toda una vida en nuestro neceser. Nuestra vaselina de confianza, nuestro colorete favorito y, por supuesto, la mítica crema Nivea de la lata azul.
Su inconfundible aroma, su textura densa y su eficacia hidratante han conquistado a generaciones desde hace décadas.
Pero, ¿sirve realmente para combatir las arrugas? La dermatóloga Rafaela Ribeiro lo tiene claro: hidrata, sí; pero no es la mejor para eliminar arrugas. Y recomienda otra crema de la misma marca para lograr un verdadero efecto antiedad.
Siguiendo la recomendación de la experta y, ahora que todas buscamos cosméticos que hagan mucho más que hidratar, la Nivea clásica se queda a medio camino.
Según la dermatóloga Rafaela Ribeiro: "Es una buena crema hidratante que a la piel seca le encanta, pero nada más. No es una crema antiarrugas".
¿Qué Nivea combate las arrugas?
Ribeiro coincide con el farmacéutico Eduardo Senante, quien afirma que "su fórmula minimalista actúa como barrera protectora, pero no tiene activos antiedad".
La experta lo tiene claro: la Nivea de Día Antiarrugas Revitalizante 55+ FP15 es la verdadera alternativa antiedad dentro de la misma firma.
No solo hidrata, sino que actúa sobre los signos visibles del envejecimiento gracias a su composición enriquecida con:
- Aceite de argán: rico en ácidos grasos y vitamina E, mantiene la elasticidad y estimula la regeneración.
- Calcio: refuerza la barrera cutánea y mejora la firmeza.
- Filtros UV: protegen del envejecimiento causado por el sol, principal culpable de las arrugas prematuras.
Mientras que la crema azul retiene la humedad, esta trabaja activamente sobre la flacidez, arrugas y líneas de expresión.
"Es una crema pensada para piel madura, pero también es ideal para quienes buscan empezar a prevenir los primeros signos del envejecimiento", explica Ribeiro.
Hidratación vs. antiedad
La crema de lata azul está formulada con agua, parafina, lanolina, glicerina y pantenol. Ingredientes básicos que hidratan y evitan la pérdida de agua transepidérmica. Pero aquí está la clave: hidratar no es lo mismo que tratar arrugas.
"Una crema antiedad debe tener activos que estimulen la piel, que reparen, rellenen y promuevan la regeneración celular. La clásica no lo hace, porque no está diseñada para eso", afirma la dermatóloga.
Por eso, si buscas una piel más tersa, luminosa y con menos arrugas, es necesario dar un paso más allá.
Ello no implica que hay que dejar de usar la lata azul. Según expertos, es muy útil, sobre todo como complemento.
"La crema azul puede utilizarse como tratamiento de apoyo, especialmente por la noche, cuando buscamos nutrición extra", indica la dermatóloga Rosa Carnero, quien recomienda un masaje facial con ella para mejorar circulación y suavizar la piel.
¿Por qué funciona?
Rafaela Ribeiro destaca que su mezcla de aceite de argán y filtros solares protege la piel y mejora su textura de forma progresiva.
"El sol es responsable del 80% del envejecimiento cutáneo. Tener protección UV en una crema antiedad no es opcional, es imprescindible", señala.
Además, el calcio refuerza la estructura de la piel, actuando en la flacidez, uno de los signos más difíciles de tratar sin intervención médica.
Por supuesto que la crema Nivea de la lata azul seguirá siendo un clásico, pero no es la mejor opción si buscas un tratamiento real contra el envejecimiento. La dermatóloga lo resume así:
"Hidratar no es suficiente cuando hablamos de arrugas. Necesitamos activos que trabajen, no solo que protejan". Y para eso, la crema adecuada, dentro de la misma marca, es la crema de Día Antiarrugas Revitalizante 55+ FP15 de Nivea.
