Amelia Tiganus fue explotada sexualmente en España durante cinco años. Nacida en Rumanía, desde los 18 hasta los 23, sufrió violencia, miedo y vejaciones y fue obligada a prostituirse. Ahora, su dura experiencia se muestra en Amelia. Historia de una lucha, un cómic patrocinado por el Instituto de las Mujeres que será repartido en bibliotecas de centros escolares para, en palabras de Beatriz Gimeno, "que los adolescentes se enfrenten a la prostitución desde otro lugar y no desde las miradas romantizadas que les llegan". 

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"Es un cómic que nos acerca la realidad de la prostitución y de la trata de personas con fines de explotación sexual. España es el país con mayor demanda de prostitución de la UE y el tercero a nivel mundial. Antes era un lugar de tránsito, pero el cambio legislativo en 1995 hizo que la demanda creciera en este país", ha afirmado Gimeno, la directora del Instituto de las Mujeres.

Tiganus ha calificado el cómic, guionizado por Alicia Palmer e ilustrado por Roberto García Peñuelas, como "parte de esta necesidad de contarlo al mundo, no sé si de ser creída o no". "Soy muy frágil, necesito que haya más hermanas supervivientes que den el paso y sean atendidas para transgredir el estigma al que nos enfrentamos las mujeres que hemos estado en la prostitución".

Beatriz Gimeno, directora del Instituto de las Mujeres; Irene Montero, Ministra de Igualdad; y Amelia Tiganus, activista. Instituto de las Mujeres

Pese a estar muy agradecida por el resultado del cómic, Tiganus ha relatado lo "duro" que fue ver las ilustraciones en un principio. "El verme por fuera y pensar en lo que me habían hecho y lo que no había podido hacer ha hecho que conecte conmigo misma, con esa parte humana". Sin embargo, espera poder continuar la lucha por el abolicionismo de la prostitución desde otros ámbitos. 

"No quiero estar toda la vida siendo activista porque me pesa mucho esta identidad de víctima o superviviente. Toda mi vida gira alrededor de algo que quiero dejar atrás. Ni siquiera soy superviviente, lo entiendo, porque de alguna forma me aleja del concepto de víctima, pero soy algo más. Después de tantos años me identifico como activista feminista, formadora. Ya he contado lo que tenía que contar, ahora me toca seguir y seguir, pero desde otro lugar porque si no, no lo voy a soportar".

Como abolicionista, Tiganus aboga por crear una ley integral que contra la prostitución en España y que las medidas no se limiten únicamente a multar a los puteros porque "son parches". No obstante, para Tiganus eso no quita que la reparación pase "porque los puteros reciban un castigo".

"A nosotras los que nos dañan son los puteros con lo que ocurre en los prostíbulos, con sus prácticas, que cada vez son más vejatorias y violentas. Parte de esa reparación tendría que ver con señalar a los que han hecho todo este proceso de destrucción". 

La educación sexual

En este sentido, Irene Montero, que también ha estado en la presentación, ha afirmado que el cómic es "una herramienta para continuar la lucha por los derechos de las mujeres" y ha incidido en la importancia de la educación afectiva y sexual para "desincentivar la demanda de prostitución". 

"Todos los organismos internacionales reconocen que la explotación sexual es una forma gravísima de violencia contra las mujeres y una vulneración de derechos humanos. ¿Qué nos dicen que hay que hacer para desincentivar la demanda? Lo primero es que la clave no tiene tanto que ver con medidas punitivas como de educación sexual", ha declarado. 

"El acceso a la pornografía violenta es cada vez más temprana y es imposible que los niños no lleguen a ello. Por eso la educación sexual es una obligación. Precisamente lo que hace la derecha, no solo la extrema derecha, Díaz Ayuso también, es convertir en una opción política un derecho fundamental: la educación. Lo disfrazan de opinión y de libertad de los padres para educar a sus hijos, la quieren desnaturalizar". 

La ministra de Igualdad también ha criticado que en los últimos 25 años "nuestro país haya ejercido un fuerte abandono a la trata con fines de explotación sexual" asegurando que es el momento de "poner los derechos de las mujeres en el centro y mirar de frente a la industria proxeneta". "El mensaje más importante es que las mujeres en contextos de prostitución no están solas"