Lo primero que Esmeralda Gómez López quiere que tengamos claro es que "cuando te jubiles, nunca vas a tener una pensión pública que supere tu último salario". Es lo que en economía se llama la tasa de reemplazo o de sustitución y es la marca que debería de indicar cuánto dinero tendríamos que tener ahorrado o invertido para cuando llegue el momento completar nuestros ingresos y tener una jubilación parecida a lo que venimos cobrando.

Noticias relacionadas

Por eso, ha escrito su libro ¿Quieres cobrar tu pensión? (Editorial Alierta) donde esta licenciada en Matemáticas y comunicadora especializada en temas financieros muestra todos los posibles escenarios para obligarnos a tener presente un aspecto clave: cómo conseguir llegar a la jubilación con una pensión decente sin esperar que todo caiga del Estado.

"Casi la mitad de la población reconoce no haber hecho una buena planificación financiera de su retiro. No es ninguna sorpresa, en consecuencia, que el 40% de los jubilados asegure tener dificultades para llegar a fin de mes", asegura.

Las mujeres tenemos mucho más trabajo para conseguir jubilarnos con una pensión decente. "Los problemas vienen de esa desigualdad, que cada vez es menor, y de la brecha salarial. Así que no queda otra que, en nuestro caso, complementarla aún más", explica Esmeralda Gómez en conversación con MagasIN.

Lo ideal, como aclara esta formadora, es que aprendiéramos a planificarlo desde que somos niños, "con la primera paga ya tener consciencia de nuestro dinero para poder ahorrar una parte, invertir otra y vivir con lo que nos queda". 

Sin embargo, a la falta de educación financiera se une también la filosofía impuesta de vivir al día, en muchos casos, demasiado al día. "El consumo tiene que ser responsable. Tenemos que aceptar esta parte irracional y emocional de vivir al día y saber que hacemos cosas que muchas veces a largo plazo no nos vienen bien".

Tres claves

Curiosamente, entre las claves que da para planificar una buena pensión no están los tradicionales planes de pensiones: "Los menciono en mi libro como un producto que no es líquido porque lo que tienes ahí metido sólo lo puedes rescatar si estás en el paro, si sufres una discapacidad o si te jubilas. No dispones de él en toda tu vida. Yo defiendo todos los productos que son líquidos".

Además, advierte de que, en estos productos, estamos pagando impuestos por los ahorros a futuro cuando no se garantiza ni siquiera, en la mayoría de los casos, una rentabilidad. "No se ha dado formación ni en cómo rescatarlos. La mayoría lo hace de una vez y el año que se jubila, por lo que como pagas impuestos por la renta que percibes, ese año se dispara y pagas solo impuestos. El rescate debería ser en forma de renta y al año siguiente, como mínimo".

Ella lo que sí aconseja son tres pasos claves para "crearnos" una buena pensión que tenga en cuenta temas como la inflación, que no suele entrar en las planificaciones y que hacen que perdamos poder adquisitivo cuando dejemos de trabajar.

1. Inversión

"Hay que invertir en fondos de inversión, que es un producto más líquido y cuya fiscalidad es ventajosa para la persona. Una buena fórmula es aportar de forma periódica todos los meses a fondos de inversión, de renta fija o de renta variable. Y existen otros activos que podemos también contratar para ir complementando como los PIAS o planes individuales de ahorro sistemático, el oro, las criptomonedas... pero requieren que, en cada uno de ellos, nos formemos antes de usarlos".

2. Planificación

"Tenemos que proyectar nuestro patrimonio y nuestra economía a largo plazo para poder tomar decisiones hoy que afectan al futuro. Cuando tú ves cómo puedes estar en el futuro, te permite con más facilidad tomar decisiones hoy". 

3. Diversificar ingresos

"Solemos enfocarnos en una única fuente de ingresos, en conseguir una carrera fija, y hay que estar en constante crecimiento a nivel personal. Igual que para tener una buena forma física no basta con comer bien un día, sino que es algo constante, con la economía ocurre eso: hay que intentar diversificar nuestras fuentes de ingresos".

La autora de este nuevo libro se especializó en Astrofísica, pero todo cambió cuando estudió un Máster en Finanzas Cuantitativas, donde aprendió que lo que mueve el mundo son las finanzas y decidió especializarse en libertad financiera, que es el terreno en el que más pedagogía ha hecho mostrando los datos tal y como son.

Más allá del trabajo individual de cada uno con su pensión, si le preguntas por el sistema español cree que habría que cambiar el modelo ya, una conversación que debería tener el Gobierno y las empresas.

Sin embargo, no tiene muchas esperanzas de que alguien sea capaz de mirar lo que ya están haciendo en otros países europeos, así que apuesta por el libro para que la gente se lo plantee cuanto antes mejor. "Haciendo ya algo te posiciona en un futuro mejor que si no haces nada. Y esa es mi finalidad. No llegar al máximo pero que la gente haga algo ya".