El cofundador de Microsoft y uno de los hombres más ricos del mundo, Bill Gates, tiene claro cuál sería la solución para superar la crisis mundial que ha provocado la pandemia: que las mujeres asumieran las finanzas internacionales porque, según su teoría, estamos más acostumbradas a lidiar con economías familiares en momentos críticos y que no dejaríamos a nadie atrás.

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"El beneficio de permitir que el dinero esté bajo su control es que es más probable que este sea utilizado para temas como la alimentación o la educación y otros aspectos que permitan a la familia salir de la pobreza", aseguró en una intervención online durante la convención FinTech de Singapur.

Gates ha pedido que las empresas y los gobiernos se planteen dar acceso a los servicios financieros a todos los miembros de la sociedad y orientar sus recursos hacia las mujeres. "Es absolutamente fundamental".

Además, el magnate ha criticado los bloqueos nacionales que impiden que la se lleve ayuda financiera a los más necesitados sea cuál sea su origen, lo que ha llamado la necesaria "inclusión financiera".

"Es importante recordar lo lejos que estamos de la inclusión financiera universal", entendiéndola como otorgar acceso a más personas a los servicios financieros. Según datos del Foro Económico Mundial, sólo el 35% de las personas que viene en países de bajos ingresos tiene acceso a una cuenta bancaria, frente el 94% de los habitantes de países más ricos. Y entre las mujeres, los niveles son aún más bajos.

Desde su ONG, la Fundación Bill y Melinda Gates ha venido trabajando para los gobiernos y bancos centrales tengan este concepto presente y más ahora con la crisis mundial a la que nos enfrentamos.

Con ese fin, la fundación está financiando soluciones de identidad digital, como Mosip con sede en India, un software de acceso abierto que permite a los gobiernos crear identidades digitales para que sus ciudadanos ayuden a distribuir recursos. Hasta ahora, la recepción de estas tecnologías en países que van desde Nigeria y Etiopía hasta Indonesia ha sido alta, según Gates.

"Creemos que durante los próximos cinco años, la mayoría de los bancos centrales dirán que está bien, pueden hacer esto, porque la mayoría de los bloques de construcción son accesibles y hay una manera casi sencilla de conectar a sus ciudadanos", dijo.