Tiene un imperio de cristales que heredar pero no parece que sea ese el camino que pretende seguir en su vida profesional. Hija de Paul y Alexandra Swarovski, quienes ahora están separados, Victoria nació en Austria en 1993. Cantante y compositora desde los 12 años, a los 15 firmó su primer contrato con Sony. Empezó grabando dancemusic pero a los 18 años dijo ue no era ese el estilo que le gustaba e hizo un parón para descubrir "que quería hacer". Ahora, se ha decantado por un estilo al que llama "pop con un toque de soul y R&B".

Noticias relacionadas

Fue la voz de la canción principal de la banda sonora de canción principal de Crónicas de Narnia, la travesía del viajero del alba y actuó en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014 en Sochi, Rusia. Sin embargo, es su vida privada la que centra los focos mediáticos. En 2017 se casó con Werner Mürz, un inversor inmobiliario alemán, 20 años mayor que ella.

"Nuestros padres eran muy buenos amigos, por eso nos conocimos", dijo ella en su día. La boda de la pareja hizo las delicias de la prensa rosa gracias a su boda extravagante, donde Swarovski lució un vestido de un millón de dólares que "se volvió viral".

Adornado, con más de medio millón de cristales de Swarovski bordados a mano, el vestido pesaba unos 46 kg. "Era un vestido genial, estaba muy feliz", dijo. "Mi padre decía que 'el vestido no es importante', pero para mí sí lo era". La boda tuvo lugar Portopiccolo, Italia, y duró tres días. "Llevábamos juntos seis años y comprometidos tres cuando nos casamos". Después de la boda, Swarovski se fue a vivir a Alemania en donde empezó a abrirse un hueco en la industria del entretenimiento. Luego recibió una oferta para trabajar en la versión alemana del programa de televisión Bailando con las estrellas.

"Al principio, no quería hacerlo, porque la gente te juzga por tu nombre incluso antes de empezar. Pero al final lo hice y gané, y fue increíble", señaló entonces. "Fue mi punto de despegue, la gente no me conocía hasta entonces y trabajé muy duro para llegar allí”. Después del éxito en el programa le ofrecieron una plaza en el jurado Got Talent de Alemania. Había conquistado la tele germánica de una vez: "Tengo excelentes oportunidades en el entretenimiento. Es divertido, me encanta".

Además del entretenimiento y la música, la austriaca es también diseñadora de moda. Tras conquistar Alemania, Victoria dice que sigue buscando su camino y espera lograr hacerse un hueco en el mercado británico en alguna de las vertientes que domina –la música, la moda o el entretenimiento- para luego lanzarse en Estados Unidos. "Si estás en Inglaterra y Londres, el paso hacia Estados Unidos ya no está tan lejos". 

Por lo pronto, y mientras descubre lo que quiere hacer, ha decidido no involucrarse en el negocio familiar. El ejemplo de su padre, que abandonó la compañía después de trabajar en ella durante 25 años, le sirvió de ejemplo. "Sí, podría haber hecho algo en el negocio familiar, pero mi padre lo ha dejado 25 años después y yo no quiero desperdiciar esos 25 años para empezar mi propio negocio". Aunque tiene varios frentes abiertos, dice que la música es su pasión y lo que más la motiva pero sin cerrarse puertas: "Hay tantas cosas que me encanta hacer, que es difícil para mí decidirme".