Dos adolescentes, de 16 y 18 años fueron asesinadas por miembros de su propia familia en Pakistán después de que fuera publicado en internet un video en el que aparecen caminando junto a un chico.



Las dos jovenes fueron asesinadas supuestamente por el padre de una y el hermano de otra, que ya han sido detenidos por la policía. Las autoridades buscan además a otros dos familiares que podrían estar también involucrados.
El crimen tuvo lugar en su remota aldea en el norte de Waziristán esta semana, después de que se publicara en internet un vídeo en el que se las veía caminar en un área apartada en compañía de un chico. Las dos fueron enterrada después en el pueblo por sus familiares.



Las imágenes del vídeo, que dura menos de un minuto, fueron filmadas el año pasado, pero solo aparecieron en las redes sociales hace unas semanas. La policía está buscando a una tercera joven, que también aparecía en el video, para asegurarse de que no sufre el mismo destino.



Las áreas tribales en Waziristán del Norte y del Sur, que limita con Afganistán, son conocidas por el estricto "código de honor" impuesto a las mujeres, cuyos movimientos están muy restringidos y que a menudo no les permite salir de la casa sin compañía.



Los llamados asesinatos por "honor" siguen siendo comunes en estas áreas, principalmente contra mujeres acusadas de avergonzar a su familia. Los activistas por los derechos de las mujeres dicen que todavía se llevan a cabo hasta 1.000 asesinatos al año por este motivo.



El tema volvió a la orden del día en Pakistán en septiembre, después de que tres hombres fueran condenados a cadena perpetua por el asesinato de tres mujeres que aparecían en un video cantando y aplaudiendo en una boda en 2011.



Aunque estuviesen criminalizados por ley, en los casos de homicidio por "honor" las condenas eran difíciles de conseguir debido a una laguna en la ley que permitía a los asesinos salir en libertad si el miembro de la familia de la víctima (que casi siempre era su familia tambien) les perdonaba.

Actualmente, la lucha de los activistas por los derechos de las mujeres y los avances en el país han permitido que estos crimenes dejen de estar impunes y conlleven a una sentencia de cadena perpetua obligatoria.