El salón automovilístico más antiguo del mundo abrirá sus puertas el próximo lunes 12 de octubre. El Salón del Automóvil de París, cuya primera edición se celebró en 1898, llega en plena reestructuración por parte de los fabricantes europeos que coincide con el segundo desembarco de las marcas chinas.
Una cita que llega tras el acuerdo alcanzado el viernes entre la UE y China en el que el gigante asiático se comprometió a reducir a la mitad las exportaciones de vehículos híbridos autorrecargables e híbridos enchufables al Viejo Continente durante los próximos cuatro años.
En la 91ª edición de la cita ginebrina se darán cita un récord de hasta 20 automovilísticas del gigante automovilístico asiático, prueba de la importancia que dan al mercado del Viejo Continente en un contexto marcado por la guerra de precios en China.
En verdad, supone el doble de enseñas chinas en comparación con la anterior edición, celebrada en 2024. Y es que no hay que olvidar que desde 1976 la cita parisina se celebra cada dos años y se intercalaba con el Salón del Automóvil de Fráncfort. Ahora bien, desde 2021, la cita alemana se trasladó a Múnich.
En total, el Salón del Automóvil de París contará con más de 100 expositores y 60 fabricantes repartidos en cinco pabellones los cuales desvelarán más de 60 primicias mundiales entre las que se incluyen nuevos modelos, reinterpretaciones de modelos históricos y prototipos que llegarán en unos meses al mercado.
Entre las firmas chinas que se darán cita en la cita parisina destacan Chery, Omoda, Jaecoo, Li Auto, Changan Nevo, Avtr, Leapmotor, Geely, Zeekr, Lynk & Co, Lotus, BYD, Denza, XPeng, Aito, Maxus o GAC.
Muchas de ellas ya cuentan con presencia en algunos mercados europeos, pero otras se presentarán en sociedad en esta edición del Salón del Automóvil de París para iniciar la comercialización de sus modelos en los próximos meses.
Silueta del Li 6.
Este último será el caso de enseñas como Li Auto, Changan Nevo o Avatr. En el caso de Li Auto, la firma presentará el Li 6, un SUV de cinco plazas con el que buscará hacerse un hueco en el mercado premium.
Changan, por su parte, hará su debut con la marca Nevo, dedicada a los modelos completamente eléctricos, la cual presentará tres nuevos modelos.
Se trata de los Changan Nevo Q05, primer modelo de esta nueva firma que llegará este mismo año, el Changan Nevo Q06, que consolidará el nuevo lenguaje de la marca en el segmento C, y la berlina A06.
Avatr, firma respaldada por Changan, Huawei y el gigante chino de baterías CATL, hará su debut europeo con una primicia mundial: el 09, un SUV de gran tamaño, y el 07, un SUV de lujo del segmento D.
Grupos europeos
Los grupos automovilísticos europeos también acudirán a la cita parisina. El Grupo Renault desvelará el Renault E-Space Concept, un prototipo con el que explorará el futuro del vehículo familiar a través del espacio interior y la modularidad.
El Grupo Volkswagen, que recortará 100.000 puestos de trabajo hasta 2030 y considera el cierre de cuatro fábricas en su mercado doméstico, contará con su gama de vehículos eléctricos urbanos.
Una gama producida íntegramente en las factorías españolas de Martorell y Landaben que está formada por los Cupra Raval, Volkswagen ID. Polo, Skoda Epiq y Volkswagen ID. Cross.
Stellantis, que también se halla sumido en un proceso de reestructuración, exhibirá nueve prototipos de ocho firmas distintas.
Entre ellos se prevé que el consorcio francoitaloamericano desvele el prototipo del Citroën 2CV, modelo del que se produjeron más de 5 millones de unidades en más de cuatro décadas que estuvo en producción.
La idea que maneja el grupo automovilístico es que dicho modelo, que también fue el primero que produjo la factoría de Vigo, cuente con un precio de lanzamiento de 15.000 euros en el mercado europeo.
En definitiva, esta nueva cita de la industria automovilística servirá para que los fabricantes europeos demuestren a los chinos que pueden competir. Todo ello en unos salones del automóvil que han sido revitalizados en los últimos años por la llegada de las marcas chinas.
Y es que la mayoría de estas citas en Europa sufren un declive desde hace años motivados por la alta inversión y el bajo retorno, lo que supuso la retirada de algunos fabricantes. Prueba de ello es el Salón del Automóvil de Ginebra, el más importante del sector, el cual cerró de forma definitiva en 2024 tras 119 años de historia y 90 ediciones.
