Vender menos y más caro. Esa es la receta que seguirá Porsche para elevar sus márgenes de rentabilidad en los próximos años. Es la nueva hoja de ruta que ha marcado Michael Leiters, consejero delegado de la firma alemana de deportivos, de cara a 2035.
Y es que la situación que atraviesa la automovilística alemana es delicada tras ver cómo se desplomaba su negocio en China y cómo afectó la imposición de aranceles en EEUU.
Para paliar esta situación, la automovilística con sede en Stuttgart recortará sus ventas mundiales, hasta situarlas por debajo de las 200.000 unidades al año, al tiempo que elevará el precio medio de venta de sus modelos tope de gama en un 20% en el medio plazo.
Dicho de otra forma: los precios de estos modelos tope de gama, de los que se comercializan alrededor de 10.000 unidades al año, pasarán de tener unos precios medios de 270.000 euros hasta los 330.000.
El objetivo que persigue esta nueva estrategia, denominada Sportwagenschmiede '35 (marca exclusiva de deportivos, en castellano), es el de elevar la rentabilidad en el medio plazo -unos cinco años- entre el 10% y el 15% y un margen de flujo de caja neto en la división automotriz de entre el 9% y el 12%.
Ahora bien, para 2035, Porsche quiere que su margen operativo se sitúe en el 15% y que el margen de flujo de caja neto en el negocio automotriz se sitúe en el 12%.
Cabe recordar que la rentabilidad de Porsche al cierre de 2025 se situó en el 1,1%, lo que supuso 13 puntos porcentuales menos en comparación con el ejercicio anterior, mientras que el margen de flujo de caja neto de la división automotriz el año pasado se situó en el 4,7%, hasta 5,5 puntos porcentuales menos que en 2024.
En el caso de China, que llegó a suponer el 35% de las ventas al comienzo de la década, Porsche estima que las ventas se situarán en el entorno del 10%.
En el primer semestre del año, la firma de deportivos del Grupo Volkswagen vendió 14.501 vehículos en el gigante asiático, un 32% menos en la comparativa interanual y el 11,8% de las ventas mundiales de la compañía.
Para compensar la caída del negocio chino, Porsche se ha marcado el objetivo de elevar sus ventas en América y en otras regiones del mundo, por lo que potenciará la entrada en nuevos mercados. En el caso de Europa, la ambición de la multinacional alemana pasa por mantener el peso en el 35%.
Con todo, Porsche quiere que su facturación crezca entre un 14% y un 25% en los próximos cinco años en comparación con 2025 (36.272 millones de euros), hasta alcanzar entre los 41.000 y los 45.000 millones de euros.
Todo ello se suma a una reducción de personal de 9.000 trabajadores de cara a 2035. Unas medidas de reestructuración, que llegarán principalmente a través de jubilaciones, que incluyen garantizar los puestos de trabajo de la plantilla principal hasta 2035.
Un compromiso que vino acompañado de una inversión de 2.100 millones de euros en las instalaciones de Zuffenhausen, donde se producen el 911, 718 y Taycan, y Weissach, el centro de investigación y desarrollo de pruebas.
Nuevos productos
En cuanto a la cartera de productos, Porsche ampliará su portfolio con el 718 Boxster y Cayman completamente eléctricos, los cuales se prevé que impulsen las ventas en su primer año de producción en 2028.
Ese mismo año, Porsche presentará un modelo SUV del segmento B, que se ofrecerá en paralelo con el actual Macan totalmente eléctrico.
Este nuevo modelo contará con tecnologías de combustión interna e híbrida enchufable y Porsche prevé que "contribuya significativamente a las ventas y la rentabilidad en 2029".
Ahora bien, la firma alemana de deportivos también apostará por nuevos lanzamientos del segmento D y E, los cuales elevarán los beneficios al contar con unos márgenes de rentabilidad más altos. En el caso de los modelos del segmento D, habrá un modelo de dos puertas y otro SUV, mientras que en el segmento E se apostará por un vehículo de dos puertas.
De hecho, Porsche se apoyará en las plataformas de Audi para el desarrollo de algunos de estos modelos con el objetivo de reducir costes.
La presentación del nuevo plan estratégico fue acogida por los accionistas con una subida del precio de la acción de hasta el 5%. No obstante, los títulos de Porsche en la Bolsa de Fráncfort cerraron ayer en los 42,67 euros, un 0,33% más frente a la sesión del martes.
En lo que va de año, los títulos de la automovilística alemana acumulan un descenso del 10,36%, mientras que desde que salió a bolsa -a finales de septiembre de 2022- el valor de la acción cae un 48,28%.
