El ejercicio 2026 es el primero en el que la tecnología eléctrica empieza a desplazar a la de combustión interna (diésel y gasolina).
Y lo es, en buena medida, por tres motivos. Por un lado, los fabricantes han desplegado en el mercado alternativas económicas eléctricas. Por otro, el precio del carburante se mantiene al alza, al tiempo que diversos Estados miembros han desplegado planes de incentivo a la compra.
Tanto es así que entre enero y agosto las ventas de vehículos completamente eléctricos en la Unión Europea (UE) crecieron un 45% en la comparativa interanual, hasta alcanzar los 1,64 millones de unidades comercializadas, según datos de la federación europea Transport & Environment (T&E).
Del lado de la oferta, en el primer semestre del año se lanzaron casi 40 nuevos modelos eléctricos, lo que supone que el Viejo Continente ya cuenta con 150.
Lo cierto es que dicha oferta seguirá al alza dado que se prevé que lleguen otros 20 nuevos modelos antes de que finalice el ejercicio. Esto supone casi cuatro veces la media de unos 15 nuevos modelos que se lanzaron en el periodo 2021-2025.
Ahora bien, los fabricantes automovilísticos europeos lideran el mercado con casi el 60% de modelos disponibles. De hecho, los consorcios europeos han incorporado a su portfolio hasta 16 nuevos modelos en la primera mitad del año.
Por el contrario, y pese al masivo desembarco de fabricantes chinos en el Viejo Continente, la oferta de estas automovilísticas supone el 21%. Así, en los seis primeros meses del año, las distintas multinacionales del gigante asiático añadieron 11 nuevos modelos eléctricos.
Eléctricos asequibles
Uno de los principales cambios que han introducido en sus gamas los fabricantes automovilísticos es la llegada de modelos eléctricos asequibles.
Las automovilísticas están introduciendo modelos con precios por debajo de los 20.000 euros, con una nueva generación de vehículos del segmento A que parten de los 15.000 euros.
De esta manera, el mercado europeo contará para finales de año con 16 modelos con un precio inferior a los 25.000 euros, el doble que el año anterior, y cuatro de ellos tendrán precios de partida por debajo de los 20.000 euros.
Una oferta que tampoco dejará de crecer, dado que para 2028 alrededor de 10 modelos tendrán un precio inferior o igual a los 20.000 euros, entre los que se incluye el Renault Twingo, el Volkswagen ID. Up y el Dacia Spring.
Entre estos modelos también destaca la familia de eléctricos urbanos del Grupo Volkswagen, la cual se produce íntegramente en las factorías españolas de Martorell y Landaben.
Los Cupra Raval, Volkswagen ID. Polo, Skoda Epiq y Volkswagen ID. Cross tienen un precio de partida por debajo de los 25.000 euros.
Pero Stellantis también quiere plantar cara en este segmento de mercado y ya cuenta con el Fiat Grande Panda y Citroën ë-C3. Además, el consorcio franco-italoamericano prepara para 2028 la llegada de modelos de 15.000 euros.
Europa, a dos velocidades
Lo cierto es que las ventas de vehículos eléctricos crecen a doble dígito en la mayoría de Estados miembros, salvo Polonia y Chipre debido a la falta o tardanza de planes para la compra. Ahora bien, los mercados avanzan a distintas velocidades.
En el norte de Europa, el coche eléctrico acapara una cuota de mercado del 81% en Dinamarca, mientras que en mercados como Suecia y Finlandia la penetración supera el 40%.
Sin embargo, el sur presenta diferencias importantes y la penetración de esta tecnología aún se sitúa por debajo del 20% -a excepción de Portugal, que alcanza el 27%-.
En el mercado español, la cuota de mercado del coche eléctrico se sitúa en el 10%, impulsado en buena medida por el Plan Auto+.
En Italia, la penetración de los modelos de batería se sitúa en el 8%, mientras que en Grecia la cuota alcanza el 7%. Unas situaciones que se explican por el lento desarrollo de la infraestructura de recarga, lo que hace que la demanda se incline hacia modelos híbridos no enchufables.
Con todo, la tecnología eléctrica empieza a tomar forma en la Unión Europea. Sin embargo, aún faltará mucho para que se consolide como la tecnología mayoritaria en un parque automovilístico dominado mayoritariamente por modelos de combustión.
