El proceso de transición hacia la electrificación conlleva muchos riesgos. Ya no sólo financieros, para los que se requieren importantes inversiones de capital, sino también de identidad, la cual puede verse seriamente comprometida.
Y esto en una marca dedicada a la producción de modelos off-road como es el caso de Jeep implicaba asumir más de un riesgo. Sin embargo, la enseña estadounidense, perteneciente al grupo Stellantis, ha logrado solventarlo.
Dos décadas han transcurrido desde que Jeep lanzó al mercado el Compass. Un modelo que, en un primer momento, fue criticado por su diseño. Ahora, Jeep ha desarrollado la tercera generación del Compass. Y lo ha hecho con una oferta multitecnológica basada en versiones microhíbridas, híbridas enchufables y completamente eléctricas.
La versión probada por EL ESPAÑOL-Invertia corresponde al Jeep Compass eléctrico que monta una batería de 73 kWh de capacidad, desarrolla 213 CV de potencia y con tracción delantera. Dicho modelo ofrece una autonomía eléctrica de 511 kilómetros completamente cargada y un consumo medio de 18,2 kWh a los 100 kilómetros.
En la prueba realizada, en la que se recorrieron más de 200 kilómetros por vías urbanas e interurbanas, el modelo marcó un consumo medio de 20,4 kWh a los 100 kilómetros.
Si bien esta cifra puede parecer elevada, no hay que olvidar que este modelo tiene un peso de 2.198 kilos, por lo que su consumo no es desorbitado.
El Jeep Compass se sitúa en el segmento C-SUV, el más demandado del mercado europeo. Y lo cierto es que hablamos de un modelo de amplias dimensiones.
Silueta Jeep Compass.
Su longitud se sitúa en los 4,55 metros, la anchura alcanza los 1,90 metros, tiene una altura de 1,65 metros y una distancia entre ejes de 2,79 metros, lo que le confiere una gran amplitud en el habitáculo.
Sobre su comportamiento dinámico, el Compass alcanza los 100 km/h desde parado en 8,5 segundos y tiene una velocidad máxima (limitada electrónicamente) de 180 km/h.
One Pedal
Una de las funciones que deberían incorporar todos los modelos eléctricos son las levas tras el volante para gestionar la regeneración de energía. Jeep no ha obviado esta característica y el Compass cuenta con tres niveles de regeneración de la batería.
Su funcionamiento es más que correcto. Ahora bien, la enseña norteamericana ha ido un paso más allá y también ha añadido el modo One Pedal, que se puede activar a través de un botón ubicado debajo de la pantalla central.
Vista tres cuartos trasera del Jeep Compass.
Con este modo, con el que no es necesario tocar el freno, el vehículo puede detenerse por completo, al tiempo que se aprecia la mayor capacidad de regeneración de la batería que tiene el vehículo.
Ahora bien, conviene adaptarse a su funcionamiento, dado que en el momento en el que se suelta el pedal del acelerador lo normal es sufrir fuertes retenciones. Eso sí, una vez que uno se ha hecho a su utilización, es un modo más que recomendable.
Un interior más amplio
La tercera generación del Jeep Compass también destaca por contar con una mayor amplitud. El rediseño del habitáculo por parte de la marca estadounidense ha propiciado que haya 2 centímetros adicionales para las piernas en las plazas traseras.
Pero el volumen de carga del Compass también se ha incrementado en 45 litros, hasta alcanzar los 550. Un cubicaje que alcanza los 1.695 litros en caso de abatir la segunda fila de asientos.
Puesto de conducción del Jeep Compass 4xe, la versión eléctrica más potente de la gama.
El vehículo cuenta con un cuadro de instrumentos digital de 10,25 pulgadas y una pantalla de infoentretenimiento de 16 pulgadas. Por si no fuese suficiente, el modelo puede montar un Head-Up Display de 10 pulgadas.
Entre los sistemas de seguridad que monta el vehículo destacan, entre otros, el control de crucero adaptativo predictivo (P-ACC) y el cambio de carril semiautomático.
Select Terrain
En la consola central se encuentra el sistema de modos de conducción Select Terrain. Con él se introducen ajustes mecánicos para optimizar el rendimiento en cualquier superficie. Esto se traduce en un nivel de control y adaptabilidad que permite una mayor tracción, estabilidad y confianza en cualquier situación.
En la versión probada, los conductores pueden elegir el modo Sport, Automático, Nieve o Arena/Barro.
Todos ellos integran el programa electrónico de estabilidad (ESP), que funciona con el ABS, el control de tracción y la gestión del motor para garantizar la estabilidad ajustando la entrega de potencia y la frenada para una máxima seguridad y precisión.
El precio de la versión probada en el mercado español, sin incluir campañas ni descuentos ofrecidos por la marca, se sitúa en los 54.100 euros. Una tarifa elevada en un segmento con multitud de opciones.
En definitiva, Jeep ha conseguido dotar al Compass eléctrico de un carácter off-road como si de un modelo de combustión se tratase. Una labor que, gracias a las versiones eléctricas e híbridas enchufables, le permite beneficiarse de la etiqueta Cero de la Dirección General de Tráfico.
La saga de esta leyenda continúa 20 años después de su llegada al mercado y tras más de 2,5 millones de unidades comercializadas en todo el mundo.
