España ha iniciado el año 2026 recuperando la octava posición como fabricante mundial de vehículos. Cabe apuntar que el año pasado España cerró en la novena posición superado por Brasil.
Es así como el pasado mes de enero las fábricas españolas produjeron un total de 173.406 vehículos, lo que supone un incremento del 2,6% en la comparativa interanual, según datos de la patronal de fabricantes de automóviles y camiones (Anfac).
Un ligero crecimiento que se explica por la atonía que siguieron las factorías españolas el pasado año. Un ejercicio que sirvió para adaptar las líneas productivas a la hora de acoger la producción de modelos electrificados (eléctricos e híbridos enchufables).
Dicha transformación seguirá a lo largo del presente ejercicio, de ahí que las previsiones apunten a que se mantendrá la fabricación en los niveles del pasado año.
Y es que las previsiones apuntan a que, durante el presente ejercicio, Brasil se situará también por delante de España. Las cifras son claras: mientras que el país sudamericano prevé elevar su producción un 3,7%, hasta las 2,74 millones de unidades, la fabricación local prevé mantenerse estable en comparación con 2025, es decir, en el entorno de los 2,30 millones de vehículos.
Lo cierto es que tanto la producción de turismos como la de vehículos comerciales e industriales registró incrementos durante enero.
Así, se fabricaron 136.680 turismos en enero, un 2,8% más en la comparativa interanual; mientras que la producción de vehículos comerciales e industriales aumentó un 2,3%, hasta las 36.726 unidades.
Caen los electrificados
La producción de vehículos electrificados sufrió un ligero retroceso en enero del 0,2%, hasta las 17.574 unidades. Un descenso que fue más acusado en los vehículos eléctricos, cuya producción se redujo un 9,1%, hasta alcanzar las 8.211 unidades.
Por su parte, la fabricación de vehículos electrificados experimentó un alza del 9,2% en la comparativa interanual, hasta las 9.363 unidades.
Sin embargo, la producción de modelos híbridos escaló un 23%, hasta las 56.045 unidades. Es así como uno de cada tres vehículos que se produce en España incorpora este tipo de tecnología. No es de extrañar si se tiene en cuenta que se trata de la tecnología preferida por los consumidores europeos.
Coches de gasolina
Eso sí, la que acapara más producción en las plantas españolas es la gasolina. Pese a que la fabricación de este tipo de modelos cayó un 5,5% frente al mismo mes del año pasado, se produjeron 60.796 vehículos.
En el lado negativo, a fabricación de vehículos con gas cayó un 98,8%, hasta las 23 unidades. Asimismo, el diésel mantiene su tendencia a la baja. La fabricación de vehículos propulsados con gasóleo cayó un 1,1%, hasta las 38.968 unidades.
Aunque se trate de un ligero crecimiento, las exportaciones de vehículos viraron su tendencia bajista. No hay que olvidar que el 84,3% de la producción de las factorías españolas se destinó a la exportación en enero.
Crecen las exportaciones
Es así como los envóíos al exterior aumentaron un 0,8% en la comparativa interanual, hasta las 146.283 unidades. El 91,8% de todos estos envíos fueron para el mercado europeo.
Ahora bien, conviene no perder de vista el comportamiento del mercado alemán y francés. Se trata de los dos más grandes de la Unión Europea en la venta de vehículos y las principales plazas donde van a parar los coches fabricados en España. Las ventas en Alemania cayeron en enero un 6,6%, mientras que Francia registró un descenso del 5,9%.
Pese a que las exportaciones de vehículos a ambos países se recortaron en enero, Alemania adelantó a Francia como el principal mercado de exportación, con 23.250 unidades. José López-Tafall, director general de Anfac, ha explicado que "si la contracción de estos mercados continúa, afectará al volumen de producción de nuestras fábricas".
El directivo cántabro ha mostrado cautela de cara a los próximos meses, al tiempo que ha hecho una llamada a Europa para "avanzar en la flexibilización de objetivos regulatorios y en la aplicación de medidas industriales con el fin de avanzar en la descarbonización, pero desde un punto de vista más realista".
