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La transición al coche eléctrico está siendo más complicada de lo normal. Sobre todo en el Viejo Continente, región que no termina de contar con un referente en baterías a nivel mundial tras la quiebra de Northvolt hace ahora un año.

Automotive Cells Company (ACC), la joint venture formada por Stellantis, Mercedes-Benz y TotalEnergies, ha cancelado los proyectos que tenía pensados para construir dos gigafactorías de baterías en Kaiserslautern (Alemania) y Térmoli (Italia).

Si bien es una decisión que venía cogiendo forma en el último año, esta no hace más que confirmar las dificultades a la hora de contar con este tipo de instalaciones en Europa. Más si se tiene en cuenta que las previsiones de venta de vehículos eléctricos se sobrestimaron y acarrean pérdidas multimillonarias para los grupos automovilísticos.

Sin ir más lejos, Stellantis anunció el pasado viernes una revisión de su estrategia de vehículos eléctricos, la cual le llevó a anotarse unas pérdidas de 22.200 millones de euros en el segundo semestre de 2025.

Pero la situación es más preocupante si se tiene en cuenta que Europa perdió hace ahora un año a Northvolt. La multinacional sueca se declaró en quiebra y acabó con el sueño europeo de contar con un gigante de baterías.

El encargado de dar la voz de alarma fue el sindicato italiano de trabajadores metalúrgicos (UILM, por sus siglas en italiano). "El plan de ACC de construir una gigafactoría en Térmoli se ha cancelado definitivamente, al igual que en Alemania", alertaba el sindicato.

La cancelación de este proyecto supone un problema añadido para la instalación de Térmoli, dado que no cuenta con ningún proyecto. De hecho, el sindicato insiste en que "la única manera de salvaguardar la planta de Térmoli es la llegada inmediata de la producción mecánica".

Cabe puntualizar que la fábrica de Térmoli, dedicada históricamente a la producción de motores, fue inaugurada por Fiat en 1972.

"El fracaso en la construcción de la gigafactoría de ACC debe compensarse con decisiones industriales claras y coherentes: Térmoli debe recibir nuevos productos capaces de garantizar la continuidad de la producción, el empleo y las perspectivas a largo plazo".

"Además, existe un problema de empleo para 34 trabajadores italianos, 21 de los cuales son antiguos empleados de Stellantis, que ya trabajaban para ACC y, actualmente, residen en Francia, a quienes debemos proteger imperativamente solicitando a Stellantis su reincorporación", apuntó el sindicato.

Por ahora, lo único que ha ofrecido Stellantis a los sindicatos ha sido la llegada de la transmisión EDCT para vehículos híbridos y la modernización del motor GSE a la normativa Euro 7". De esta manera, la capacidad de producción de ACC quedará limitada a los 40 GWh de la planta de Douvrin, lo que supone un tercio de lo que tenía presupuestado.

Hasta 4.400 millones de financiación

La cancelación de estos dos proyectos lleva aparejada otra problemática: la inversión. ACC levantó hace ahora dos años 4.400 millones de euros en financiación con el fin de construir las tres gigafactorías.

Un movimiento que provocó también modificaciones en el accionariado de la joint venture. Así, Stellantis se quedó con un 45%, otro 30% está en manos de Mercedes-Benz y el 25% restante lo mantiene Saft, la filial de baterías de TotalEnergies.

La deuda estaba respaldada por BNP Paribas, Deutsche Bank, ING, Intesa Sanpaolo y soportada por Bpifrance (el banco público de inversión francés), Euler Hermes y la aseguradora italiana de exportación SACE. De hecho, en esta financiación se contemplaba, además de la construcción de las tres instalaciones, una segunda línea de producción en Douvrin (Francia), la primera en Kaiserslautern (Alemania) y dos más en Térmoli (Italia).

Así las cosas, la idea que mantiene ACC es operar con la planta de Douvrin, la cual entró en funcionamiento en diciembre de 2023, con la entrega de las primeras baterías a Stellantis.

En dicha instalación, la joint venture invirtió 850 millones de euros y tiene una capacidad de producción de 13 GWh, la cual está previsto que crezca hasta los 40 GWh hasta 2030.

España se libra

Esta decisión escapa a la situación que vive España. Tanto el Grupo Volkswagen como Stellantis lograron beneficiarse de las ayudas del Perte del Vehículo Eléctrico y Conectado (Perte VEC) con el fin de levantar estas instalaciones.

De hecho, se prevé que la gigafactoría de Sagunto (Valencia) de PowerCo entre en funcionamiento en el último trimestre del año y que inicie sus operaciones en 2027.

¿Y qué sucede con la gigafactoría que Stellantis y el gigante chino CATL están levantando en Figueruelas (Zaragoza)? Por suerte, la decisión de ACC no afecta a Zaragoza. Todo ello debido a que la inversión la acometerá Contemporary Star Energy, una mpresa conjunta formada por Stellantis y el gigante chino de baterías CATL.

Dicha instalación contempla una inversión de 4.100 millones de euros a partes iguales y llegará a generar 4.000 empleos cuando esté a pleno rendimiento.

Nuevamente se prevé que las primeras celdas con químicas de ferrofosfato de litio (LFP) salgan a finales de este año, aunque la construcción de la misma se alargará hasta 2030.