El coche electrificado (eléctricos, híbridos enchufables y eléctricos de autonomía extendida) vivirá este 2026 su ejercicio más convulso desde la llegada de la pandemia de Covid. Tras un 2025 en el que el mercado registró un crecimiento del 23% frente al ejercicio anterior, las previsiones para este año apuntan a una desaceleración.
Y hay varios motivos que lo explican. Para empezar, las previsiones de BloombergNEF (BNEF) apuntan que a lo largo de este año se venderán en todo el mundo un total de 24,3 millones de vehículos electrificados. Una cifra que supondría un crecimiento del 12% frente a 2025.
Ahora bien, ninguna de las principales regiones en las que más se demandan este tipo de vehículos se salva de la quema. No obstante, Estados Unidos será la única gran plaza en la que estas matriculaciones registren descensos en comparación con 2025.
No es de extrañar si se tiene en cuenta que la Administración Trump suprimió en septiembre del año pasado los incentivos a la compra de este tipo de modelos, los cuales ascendían a 7.500 dólares. Pero el presidente estadounidense también introdujo recientemente cambios en los estándares de consumo de gasolina.
Ante este panorama, BNEF considera que el mercado automovilístico estadounidense de coches eléctricos sufrirá un retroceso del 15% este año, hasta alcanzar los 1,1 millones de unidades.
Cabe recordar que Ford ha dado marcha atrás recientemente en su política de electrificación. La marca del óvalo ha asumido un impacto de 19.500 millones de dólares y ha replegado los planes que tenía para el desarrollo de estos modelos.
Todo ello es fruto de una menor demanda de lo esperado, los elevados costes de producción y los "cambios normativos", según apuntó la multinacional norteamericana.
"La empresa se está orientando hacia oportunidades de mayor rentabilidad, entre ellas aprovechar su base industrial en EEUU para ampliar su gama de camiones y furgonetas y lanzar un nuevo negocio de almacenamiento de energía en baterías de alto crecimiento", explicó la compañía en un comunicado.
De esta manera, Ford prevé ahora que su división de vehículos eléctricos sea rentable en 2029.
Desaceleración en China...
China, el mercado automovilístico más grande del mundo, también sufrirá desaceleraciones a lo largo del año. El gigante asiático, líder mundial en la comercialización de este tipo de modelos, sufre una guerra de precios desde el año pasado.
Si bien no se prevén caídas en las matriculaciones de modelos electrificados, sí que se estima que habrá una ligera desaceleración de las ventas.
También hay que tener presente que Pekín ha recortado a la mitad la exención fiscal para vehículos eléctricos este año.
La desaceleración ya se empezó a ver en las matriculaciones registradas por BYD en los dos últimos trimestres del año pasado. Y hablamos del líder mundial en ventas de vehículos eléctricos, tras haber adelantado a Tesla el año pasado.
De hecho, pese a ser el mayor fabricante de modelos eléctricos, la multinacional china registró en 2025 su menor incremento en ventas desde 2020, con un alza del 7,7% y 4.602.436 modelos electrificados.
Así las cosas, BNEF estima que las ventas de modelos electrificados en China durante el año pasado registrarán un alza del 10,6% en comparación con 2025, hasta situarlas en los 15,6 millones de unidades.
... y en Europa
Tampoco escapa a esta desaceleración el Viejo Continente. Bruselas recientemente relajó la norma que prohibía la comercialización de modelos de combustión más allá de 2035. Una medida muy demandada por la industria automovilística.
Con todo, si las estimaciones de cierre de 2025 indican un incremento en las matriculaciones de este tipo de vehículos cercano al 26%, las previsiones para el presente ejercicio sitúan el alza en el 20%, con un total de 4,7 millones de unidades.
Nuevamente el Viejo Continente se beneficiará de las exportaciones que realizarán los fabricantes chinos, cuyo mercado doméstico se ha quedado pequeño.
Ello, unido a la batería de novedades que lanzarán al mercado los fabricantes europeos a lo largo de este año provocarán que, pese a la desaceleración, Europa registre el mayor incremento en las ventas de estos vehículos.
