Esta mañana, un cachorro mestizo se ha despertado por primera vez en un hogar cálido y acogedor. Ya no duerme en un chenil pequeño, rodeado de cientos de otros animales en las mismas condiciones. Ayer fue rescatado y, por fin, llevado a casa.
Turco ahora vive entre los brazos de Marc Márquez y Gemma Pinto y juega con Stitch y Shira. Su familia multiespecie crece, extendiendo un mensaje fundamental entre los españoles: adoptad, si podéis.
La pareja ha aprovechado el parón invernal de MotoGP para dar un paso muy especial en su vida personal: adoptar a Turco. Juntos desde 2023, siempre se han mostrado muy estables y cercanos, y con ganas de contribuir al bienestar de los animales.
Salir del refugio
Así, se presentaron ante la protectora Patrulla Canina y volvieron a casa con un miembro más de la familia. La asociación agradeció en redes sociales que la pareja haya optado por la adopción.
Subrayan que no hay nada más gratificante que ver a uno de sus "valientes" encontrar una familia que lo quiera tanto. La emoción de verlo salir del refugio de la mano de sus nuevos "padres" es inigualable.
La asociación aprovecha el impacto mediático de la pareja para lanzar un mensaje claro: dar voz a la adopción responsable, destacando que gestos así sirven para visibilizar el trabajo de las protectoras y la situación de otros animales que aún esperan un hogar definitivo.
La respuesta de Márquez y Pinto no se hace esperar y también llega públicamente a través de las redes. El ocho veces campeón del mundo de motociclismo comenta la publicación con un mensaje sencillo pero significativo: "Gracias a vosotras por el trato; lo cuidaremos como se merece".
Un miembro más de la familia
La pareja ya tiene experiencia con los animales. No se trata del primer perro en su vida, de modo que Turco llega a un hogar donde ya hay otros compañeros de cuatro patas.
Este detalle contribuye a reforzar la imagen de Márquez y Pinto como amantes de los animales que optan por sumar un miembro más a la familia a través de la adopción y no de la compra.
Esta decisión encaja con la evolución natural de una relación ya consolidada: la pareja vive junta, comparte gran parte de su día a día y ahora decide asumir la responsabilidad de un nuevo animal en común.
El piloto, que encara el reto de revalidar el título conquistado el año anterior, compagina la intensa preparación deportiva con este proyecto personal junto a su pareja. Pese a haber sufrido una lesión, llega al inicio de la temporada lleno de ilusión… y de amor perruno.
Como escribió Patrulla Canina: "Turco estará en las mejores manos (¡y a muy buena velocidad!)".
