Las claves
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En 2020, en plena pandemia, los hoteles estaban cerrados y el horizonte pintaba bastante oscuro. Cinco años después, en 2025, la Costa del Sol ha batido récord de turistas e ingresos y hasta los hoteleros, que suelen ser prudentes por naturaleza, están satisfechos con los resultados.
La Asociación de Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos) ha hecho este miércoles balance del año pasado. Los hoteles de la provincia tuvieron en 2025 una ocupación media del 78,7%, un 0,7% más que en 2024.
Es una ocupación alta teniendo en cuenta el amplio número de plazas que hay disponibles, la subida de precios y la incertidumbre internacional en un destino como la Costa del Sol donde la mayoría de los turistas son extranjeros.
José Luque, presidente de Aehcos, ha señalado que estos datos reflejan “un escenario de estabilidad y madurez del destino Costa del Sol”.
"El sector hotelero ha reforzado su competitividad y su capacidad de adaptación a un contexto turístico cada vez más exigente. Hemos dejado atrás la fase de recuperación para entrar en una etapa de normalización con cifras sólidas y estables", ha indicado Luque.
No obstante, el presidente de Aehcos añade que "debemos ser precavidos porque el turismo es muy sensible a las circunstancias políticas y bélicas del entorno europeo. Este crecimiento moderado, pero constante, es una señal positiva porque aporta certidumbre al sector, facilita la planificación empresarial y permite trabajar con una visión a medio y largo plazo, algo fundamental para seguir mejorando la calidad del destino y la sostenibilidad de la actividad turística”.
Uno de los cambios más importantes respecto a los últimos años es que antes la mayoría del turismo y del negocio se concentraba de junio a septiembre, en pleno verano. Sin embargo, ahora la temporada turística se ha alargado y prácticamente hay buenas cifras de ocupación de marzo a noviembre.
“La temporada media se ha convertido en un pilar fundamental para el turismo en la Costa del Sol, tanto en términos de rentabilidad como de empleo. El crecimiento sostenido de estos meses demuestra que la estrategia de diversificación de la oferta y de promoción de segmentos complementarios está dando resultados, contribuyendo a un modelo turístico más equilibrado y menos dependiente de los picos estivales”, ha indicado Luque.
Hay que mejorar las infraestructuras
El turismo sigue apostando por la Costa del Sol por la calidad de vida. Pero no se puede negar que esa calidad de vida es cada vez peor porque las infraestructuras se están quedando pequeñas.
Desde Aehcos denuncian "la insuficiente inversión en infraestructuras de transporte, movilidad, playas, instalaciones de suministro hídrico y equipamientos en la provincia de Málaga, además de la escasez que presenta el parque de viviendas asequibles en la provincia, una situación que condiciona la competitividad del destino y la calidad de la experiencia del visitante".
Aehcos reclama con urgencia el impulso de infraestructuras pendientes como el acceso norte al Aeropuerto de Málaga, la ampliación de la MA-20 entre Málaga y Torremolinos, la creación de terceros carriles en la A-7, tanto en la Costa del Sol occidental como oriental, la puesta en marcha del tren litoral y la ampliación del servicio de Cercanías, tanto en frecuencia como en capacidad mientras se avanza en el tren litoral.
Aeropuerto
Otro de los asuntos que preocupa a los hoteleros es el impacto que está generando la implantación del Sistema Europeo de Entradas y Salidas (EES) así como los efectos futuros como consecuencia de la aplicación del ETIAS (Sistema Europeo de Información y Autorización de Viajes) en el aeropuerto de Málaga.
Aseguran que los mercados más perjudicados son el británico, estadounidense, canadiense o latinoamericano, que son "estratégicos" para la Costa del Sol.
“Una gestión minuciosa, con el refuerzo flexible de efectivos para atender los picos de demanda requiere de métrica quirúrgica para ser eficaces en inmigración y reducir los tiempos de espera”, señala Luque.
