Málaga

Cuando la doctora Magdalena de Troya (Madrid, 1968) era una niña nadie utilizaba cremas solares excepto los extranjeros que venían a disfrutar de nuestras playas. La jefa del área de Dermatología del Hospital Costa del Sol dirige el proyecto Soludable con el que promueve hábitos de vida y entornos fotosaludables con la finalidad de prevenir el cáncer de piel, y mejorar el bienestar físico, mental y emocional de las personas.

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"No hay una concienciación. Estamos hablando de una conciencia completa y un estilo de vida responsable donde uno es consciente de que el sol está ahí y genera efectos biológicos en nuestra salud", explica la doctora especializada en Dermatología por la Universidad de Málaga, que participa estos días en el mayor encuentro sobre patologías y afecciones de la piel en la ciudad con 600 expertos en la materia.

¿Cuáles son lo beneficios del sol?

El sol es muy beneficioso para la salud en general e incluso para la salud de la piel en cantidades apropiadas. Es necesario para la síntesis de la vitamina D y esta se produce en la piel. Necesitamos que cada día nos de un poco el sol para sintetizar esta vitamina, que mantiene un correcto metabolismo osteocálcico y los huesos fuertes. También nos hace falta para tener un buen estado mental de salud psíquica. Gracias a la radiación solar, al espectro de luz visible, se va a sintetizar dopamina y endorfinas, hormonas asociadas a tener ganas de vivir y a una sensación placentera.

¿Por qué es importante proteger nuestra piel de la radiación ultravioleta?

Un exceso de radiación ultravioleta tiene consecuencias negativas para la piel, los ojos y el sistema inmunológico. Si nos centramos en la piel, de inicio nos produce quemaduras solares. Muchos pueden creer que aparece y luego desaparece. En el momento en que la radiación ultravioleta daña las células de la piel se produce un daño en el ADN de las células. Ese daño se traduce de inmediato en ese reflejo vascular e inflamatorio, que es la quemadura solar. Esa impronta en el ADN va a dar lugar a otros dos problemas a medio y largo plazo: acelera el envejecimiento de la piel (aparecen manchas, arrugas) y problemas de cáncer.

Usted habla en varias entrevistas del melanoma, uno de los tumores más agresivos. ¿Cómo podemos evitar padecer uno?

El 50% de los casos de melanoma se deben a un exceso de radiación ultravioleta. La primera medida importante sería evitar la cabinas de bronceado artificial. No debemos utilizarlas porque producen cáncer y melanoma. Sobre todo cuando lo usan personas jóvenes menores de 35 años. Puede a llegar a incrementar un 75% el riesgo de melanoma. Hay que reducir el tiempo de exposición solar, sobre todo entre las 12:00 y las 16:00. Procuremos estar a la sombra y utilicemos sombrero de ala ancha, gafas de sol, ropa de manga larga y crema fotoprotectora adaptada a nuestra piel. El tema de la hidratación y la alimentación es importante. Estas medidas podrían llegar a reducir hasta en un 80% nuestras probabilidades de desarrollar cáncer de piel.

¿Qué opina sobre la gente que toma el sol o hace ejercicio a pleno sol a medio día?

Están un poquito despistados. La actividad deportiva es un valor fantástico para la salud, pero hacerlo a medio día es una actitud absolutamente inconsciente. Es malo para la salud en general porque puedes sufrir un golpe de calor. Si se va a realizar en horas centrales del día, debemos garantizar que estamos en espacios sombreados, cubiertos o en el interior. El deporte es sano, pero debe evitar los riesgos que la radiación ultravioleta va a producir en nuestra salud. Si los deportistas estuvieran concienciados y tomaran esas precauciones tendrían menos problemas de cáncer de piel. El cáncer es frecuente en personas que utilizan solárium, y en los deportistas y los trabajadores de exteriores.

El sol no sólo afecta a la piel.

En el momento en que la radiación ultravioleta contacta con todas las superficies de nuestro cuerpo, comienzan a producirse efectos biológicos. El sol contacta con el globo ocular. En los ojos, los párpados son enormemente sensibles. Los propios párpados pueden sufrir quemaduras solares. A largo plazo también se desarrolla cáncer de piel en los párpados. Son muy latosos y delicados. A nivel del propio globo ocular, se puede producir fotoconjuntivitis. El sol incluso puede producir ceguera transitoria. A largo plazo se produce un envejecimiento del ojo acelerado y aparecen cataratas precozmente. También hay melanomas intraoculares. Un exceso de radiación ultravioleta baja el sistema inmunológico. Podemos coger una insolación y que nos bajen las defensas. Es frecuente que haya brotes de herpes labiales y hongos en la piel. 

¿Es cierto que una excesiva exposición al sol puede reducir la eficacia de la vacuna?

Este hecho está demostrado con otras vacunaciones. Con la de la Covid no se ha hecho ningún estudio de investigación que lo constate. Con otras vacunas recomiendan que no te expongas al sol en los días posteriores hasta que que tengas una buena inmunización porque el sol deprime a las células de defensas. Podemos estar poniendo en juego la eficacia de la vacuna. 

Productos como el gel hidroalcohólico, los antiinflamatorios o algunos perfumes contienen elementos fotosensibilizantes que pueden provocar quemaduras. 

Hay diferentes tipos de reacciones fotosensibles. Algunos de los productos o medicamentos pueden producir quemaduras cuando te lo pones y expones al sol. En otras ocasiones no se quema, pero sí provoca auténticas manchas muy desagradables. Los perfumes y el sol se llevan fatal. Si nos ponemos cualquier de producto cosmético que no sea perfumado. En los prospectos de los medicamentos aparece que ocurre si se expone al sol tras tomarlo. Hay más de 300 medicamentos o principios activos que pueden tener interacciones con el sol. Además, son medicamentos de uso común como los tratamientos que utilizamos con el acné y los anticonceptivos orales.

Presentan este jueves el proyecto Soludable, que tiene como objetivo impulsar estilos de vida y entornos fotosaludables. ¿En qué consisten?

También tenemos que preparar a las ciudades para que nos ayuden. nos tiene a tener buenos hábitos. Les decimos a los ciudadanos que se tienen que proteger bajo sombra. Nosotros apostamos por concienciar a las personas para que desarrollen estilos de vida fotosaludables que son ese conjunto de medidas de las que hemos hablado. También queremos llegar a las empresas, a las instituciones y a los gobiernos locales para que hagan ciudades que faciliten esas buenas prácticas. Queremos que esas ciudades tengan buenos espacios de sombra en los espacios deportivos o en las playas. Que tengamos buenos espacios de sombra, sobre todo vegetales, para que podamos protegernos. En esas ciudades inteligentes tendríamos sistemas de información para saber en qué nivel de radiación ultravioleta nos encontramos. Sabemos la temperaturas a cada paso, pero nadie nos informa de cuál es el índice de radiación ultravioleta. En esas ciudades sería bueno tener alcance, como hemos tenido a los geles hidroalcohólicos, a dispensadores de fotoprotectores. Si uno va a la playa o está haciendo una carrera deportiva, igual que hay dispensadores de agua para no deshidratarte, que los haya de crema solar.

¿Y qué proponen respecto a los niños?

Nos imaginamos escuelas soludables. Hoy en día los niños y las niñas no están aprendiendo en las escuelas hábitos saludables de fotoprotección. Los colegios tampoco tienen buenos espacios de sombra. Hasta tienen prohibido el que se lleven gorras y gafas de sol. Deberían ser medidas aceptadas de fotoprotección. En Australia están tan concienciados con este tema que hay una norma que reza 'No hat, no play'. Si no llevas el sombrero, no sales al patio a jugar. Queremos una Andalucía soludable para que sea un modelo de comunidad que sirva de inspiración a otras regiones de España. Ojalá seamos como el modelo australiano. 

Urge ponernos las pilas con este tema sobre todo porque el cambio climático va ir a más y la capa de ozono estará más dañada.

Claro. Esta es una de las grandes amenazas y retos que nos vamos a encontrar. Cada vez vamos a tener más incidencia de la radiación ultravioleta con el cambio climático. O nos ponemos las pilas ahora o cuando lleguen los problemas de salud los vamos a tener encima. Estamos hablando de cifras millonarias. El sol cada año provoca la pérdida de más de un millón y medio de años de vida, según la Organización Mundial de la Salud, como consecuencia de la exposición a la radiación ultravioleta. Se generan 60.000 muertes al año como consecuencia de esta radiación, especialmente por el melanoma, y más de 18.000 cataratas. La radiación ultravioleta no sólo daña a las personas. También a todos los seres vivos y las plantas.