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Las claves

El periodista Carlos Herrera comparte en sus redes sociales sus viajes por toda España, donde le gusta compartir sus experiencias para recomendar restaurantes y lugares para visitar. Entre sus favoritos está su Almería natal, donde visita los establecimientos más emblemáticos de la provincia.

Una de sus recomendaciones es Terraza Carmona, en el pueblo de Vera. Es una institución culinaria con más de 75 años de historia, una “casa almeriense como no hay otra”, tal y como elogia el periodista Carlos Herrera en una publicación en Instagram.

Herrera, conocido por su pasión por la buena mesa, destaca sobre todo la calidad de los galanes, pescado típico de la costa almeriense, al que califica como "pez exquisito".

La historia de Terraza Carmona se remonta a 1947, cuando Ginés Carmona García y Beatriz Gallardo López decidieron abrir una pequeña terraza gastronómica ligada a un cine de verano y a las verbenas locales. Aquella terraza pronto se convirtió en un punto de reunión para locales, viajeros y artistas que buscaban buena comida y una hospitalidad única.

Hoy, la tercera generación de la familia sigue al frente del establecimiento, manteniendo el respeto por la tradición culinaria almeriense y el uso de productos frescos de la huerta y del mar.

La carta de Terraza Carmona combina la cocina mediterránea y española tradicional, con platos que reflejan la riqueza del territorio: pescados frescos de la costa, carnes de sierra, verduras de la vega y guisos emblemáticos de la gastronomía andaluza.

Entre los entrantes destacan clásicos como el jamón ibérico y el pan con tomate, además de ensaladas elaboradas con hortalizas de la huerta almeriense y especialidades como el pulpo seco asado. La gamba roja de Garrucha es uno de los productos estrella de la casa.

En el apartado de pescados, la carta ofrece especies muy vinculadas al litoral almeriense, como el gallo pedro, la brótola, la raya o los galanes, preparados tanto al horno como en guisos tradicionales. Uno de los platos más representativos es el ajo colorao con raya.

La tradición también se expresa en sus guisos de cuchara, como los gurullos —que pueden servirse con conejo o con jibia y alcachofas—, las migas de matanza o la olla de trigo.

Las carnes ocupan igualmente un lugar destacado, con propuestas como el cabrito de los Filabres asado o distintas piezas de caza y carnes a la brasa. El recorrido gastronómico suele culminar con postres caseros, entre los que sobresale la tarta borracha, una de las recetas históricas de la casa.

Además, el establecimiento ha sido distinguido con premios relevantes, como el Bib Gourmand de la Guía Michelin (por su excelente relación calidad-precio) y un Sol Repsol que mantiene de forma continuada desde 2004.