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Las claves

“Maricarmen hay miles” y en Málaga se llaman Teresa, Tita Mari, Mariló, entre otros nombres propios a los que se les pone rostro este lunes en la concentración a las puertas del Ayuntamiento de Málaga a favor de la vivienda.

Los malagueños habían sido convocados a las 20.00 horas y lo que pocos sabían era que una manifestación a la que según la Policía Nacional, han asistido 1.000, iba a acabar siendo una acampada en plena Plaza de la Constitución con miles de personas secundando la llamada.

Sillas de la playa, tiendas de campaña, esterillas y sacos de dormir. Eso es lo que los malagueños han traído consigo para improvisar una acampada que nace del objetivo de exigir una vivienda porque “Maricarmen hay miles” y porque “las administraciones tienen que escuchar lo que este país está diciendo y es que las casas son para las vecinas”.

“No sabemos lo que se va a aprobar mañana y por eso nos quedamos aquí de guardia. Queremos asegurarnos un techo digno y que estas mujeres que están aquí que llevan dos meses viviendo en la calle tengan una casa”, aseguran las portavoces de la plataforma un Techo por Derecho.

“No quieren que nos quedemos, pero tenemos que hacerlo. De aquí no se mueve nadie”, señalan.

Entre los que se van a quedar esta noche en la plaza de la Constitución se encuentra Dolores Cortés, también conocida como Tita Mari, una malagueña que hace tres años fue desahuciada y, según cuenta, vive en la calle con su hijo que tiene necesidades especiales.

"No pedimos nada, lo que pedimos es una casa digna, que nosotros podamos pagarla, y que estemos en nuestra casa", ha señalado la malagueña a este periódico.

Por su parte, desde el Sindicato de Inquilinas, su objetivo con la concentración era mostrar que todas las ciudades estamos sufriendo una crisis humanitaria donde se están vulnerando los derechos humanos de una manera increíble y la ciudadanía está ya muy cansada".

A partir de las 19:30 horas ya empezó a haber movimiento a las puertas de la Casona. Los malagueños fueron llegando poco a poco hasta llegar ser miles.

Las historias de los afectados por el precio de la vivienda se iban uniendo. Entre ellas estaba Tita Mari, una malagueña que ha sido desahuciada y que vive en la calle con su hijo con necesidades especiales. También se encontraba Teresa, otra malagueña de 82 años que vive en la calle porque no puede permitirse una vivienda.

Todo transcurría con normalidad. Los cánticos se gritaban uno detrás de otro. Las personas concentradas eran unas 1.000 y todo iba según lo previsto hasta que de repente, los allí presentes decidieron tomar el paseo del Parque, cortar el tráfico y andar hasta la plaza de la Constitución.

Con este cambio repentino en el transcurso de la concentración, cientos de malagueños siguieron al Sindicato de Inquilinas y a la plataforma un techo por derecho por el centro de Málaga.

Después del paseo del Parque, llegó la Plaza de la Marina, le siguió calle Larios y desembocaron en la Plaza de la Constitución.

Ahí fue donde comenzó la tensión. el Sindicato de inquilinas apareció con un carrito de la compra lleno de tiendas de campañas, esterillas y sacos de dormir.

Al mismo tiempo que la presencia policial aumentaba en el lugar hasta el punto de que acabaron enfrentados manifestantes y agentes locales.

Los cánticos continuaban y los agentes se mantenían en sus puestos hasta que de repente, estos últimos decidieron marcharse y los manifestantes celebraron su partida.

Y, finalmente, las inquilinas continuaron montando la acampada en la Constitución donde tienen previsto pasar la noche a la espera de conocer al detalle el nuevo Decreto sobre la vivienda.