La okupación ilegal de un edificio del Centro histórico de Málaga por parte de colectivos sociales y su posterior desalojo policial han puesto de nuevo el foco de atención informativa sobre White Spain, una empresa vinculada al sector inmobiliario que pertenece a un holding de origen israelí.
¿Por qué? Porque White Spain resultó adjudicataria a mediados de 2024 de la subasta pública impulsada por la Junta de Andalucía de un inmueble de la calle Ollerías, que durante años había estado cedido a Málaga Acoge.
El período de permanencia de la asociación expiró justamente el viernes 16 de enero, momento que aprovecharon varios colectivos críticos para okupar el edificio como gesto de denuncia contra la "especulación" inmobiliaria.
White Spain pagó por la construcción, que, según los informes presenta serios problemas de salubridad y de seguridad, algo más de 3,6 millones de euros. Se presume que quiere levantar sobre este emplazamiento un edificio de apartamentos turísticos.
La operación de Ollerías no es ni mucho menos la primera que afronta. De hecho, en la última década se ha convertido en el promotor estrella en el corazón urbano de la capital de la Costa del Sol.
Una simple recopilación de los proyectos recogidos en su página web permite constatar el impulso de una veintena de intervenciones, algunas de ellas ya concluidas. Otras, por el contrario, están en fase de ejecución o de nacimiento.
Ollerías 13, 15 y 17 forma ya parte del largo listado de iniciativas que White Spain desarrolla en el Centro, así como en los barrios periféricos, como La Trinidad.
Proyectos
En esta selección privilegiada de emplazamientos cabe destacar el acuerdo alcanzado hace ahora casi ocho años con el Obispado para transformar el antiguo Hospital de Santo Tomás, junto a la Catedral, en una residencia destinada a nómadas digitales y estudiantes.
A la espera de novedades, el proyecto sigue sin coger velocidad de crucero. De hecho, se manejan cambios en la idea original, abriéndose la puerta a un hotel de lujo.
Otra de las grandes intervenciones en marcha supondrá la conversión de una antigua casa de acogida para niños huérfanos en un hostal vanguardista.
La actuación, que viene tomando forma desde hace años, recibió en marzo del año pasado un aval clave después de que la Gerencia de Urbanismo de Málaga diese luz verde al cambio de uso planteado, al tiempo que le otorgó la licencia para la rehabilitación integral.
La propuesta final sufre importantes ajustes respecto a las primeras iniciativas. En concreto, se elimina la piscina sobre la cubierta; se rebaja la superficie construida, que pasa de los 2.083,2 metros inicialmente aprobados a 1.906,3 metros.
Asimismo, se disminuye el volumen de demoliciones inicialmente previstas y se recuperan y aumentan la mayoría de elementos que albergan valores patrimoniales.
Hay cambios también en la distribución interior, de manera que se mantiene y recuperan los flujos, tipología, fachadas y elementos característicos de la edificación original, "desvirtuada por el transcurso del tiempo y que no se respetaba en el proyecto anterior".
Según la resolución, en el anterior proyecto básico se proyectaban 16 habitaciones en planta primera y 13 en planta segunda, al tiempo que se destinaban los espacios bajo cubierta a espacios ligados al nuevo uso.
En la nueva documentación se mantienen las distribuciones originales evitando demoliciones masivas para la abigarrada distribución de 26 habitaciones en dos plantas. Ahora se proyectan 2 unidades en planta baja, 7 unidades en planta primera y 5 unidades en planta segunda. En total, 14 unidades de alojamiento y 174 plazas.
Pero a estos proyectos se pueden sumar varios edificios de apartamentos turísticos en las calles Santa María, Frailes y la Victoria, entre otras, y un hostel junto a la Plaza de las Cofradías.
