Málaga

Málaga puede presumir ya de ser una de las pocas ciudades del mundo que puede complementar su importante oferta cultural y de sol y playa con una marina de megayates que la posiciona directamente como referente del turismo náutico y de lujo

Este es uno de los valores añadidos que pasa a tener la capital de la Costa del Sol con la inauguración oficial este viernes de Igy Marina Málaga, una dársena situada entre los muelles 1 y 2 del puerto de Málaga con capacidad para 33 embarcaciones. Dos de estos amarres están preparados para acoger barcos de hasta 180 metros de eslora.

El simbólico corte de la cita supone un hito en la historia de la ciudad. Muestra de ello es la importante comitiva de responsables políticos y empresariales que se han dado cita en el acto que ha tenido lugar a pie de muelle. 

En las intervenciones que han antecedido a la inauguración, una línea argumental común, que ha enfatizado la trascendencia que esta nueva infraestructura, fruto de la colaboración público-privada tiene para la urbe malagueña.

"Dentro de unos meses va a estar a pleno rendimiento y va a cambiar la imagen de la ciudad, podremos ver grandes buques; eso es importante porque refuerza la imagen de Málaga", ha declarado el presidente del Puerto, Carlos Rubio, quien ha recordado las dificultades a las que se ha enfrentado la concesionaria.

Rubio ha destacado el peso que esta oferta tiene como "punto de atracción turística" y el impacto económico que generará, calculado en unos 104 millones anuales, generando del orden de 800 empleos.

"Cada barco es una empresa en sí mismo", ha apostillado, insistiendo en que la puesta en marcha de la infraestructura permite convertir al puerto malagueño "en referencia en marinas de recreo de lujo", pudiendo "competir con algunos de los puertos más importantes del Mediterráneo". 

En esta misma línea de pensamiento se ha pronunciado el presidente de Igy Marina Málaga, José Luis Almazán, quien ha puesto el acento en la apuesta ambiental que se ha hecho en el proyecto. Entre los logros está que las grandes embarcaciones que lleguen a Málaga podrán conectarse directamente en el muelle a la red eléctrica, con lo que podrán apagar sus motores.

El presidente de la Diputación, Francisco Salado, ha hablado de "día histórico" para Málaga y ha apuntado que el gasto medio de los turistas de este tipo de yates alcanza los 600 euros diarios. "Esta marina va a permitir desestacionalizar nuestro turismo, porque los barcos vendrán, sobre todo, en el último trimestre del año", ha aclarado.

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, por su parte, ha confiado en que además de lo que aporten los tripulantes de las embarcaciones que vengan a la nueva marina, en la que se han invertido casi 11 millones de euros, "los dueños de esos barcos se enamoren de Málaga y entren a descubrir una ciudad y una región estupendas".

"La marina va a empezar a recibir en los próximos días los primeros yates que van a suponer una revolución para el puerto de Málaga", ha subrayado el consejero en funciones de Presidencia de la Junta de Andalucía, Elías Bendodo, quien ha insistido en que este equipamiento supone un "salto cualitativo para el puerto, que va a ser referente del turismo náutico de España y el Mediterráneo".

En representación del Gobierno central ha estado el subdelegado en la provincia, Javier Salas, quien, tras reconocer el "gran hito" para la capital, ha querido poner en valor el esfuerzo económico del Ejecutivo de Pedro Sánchez en el recinto portuario, recordando el compromiso de impulsar una inversión de 101 millones entre 2022 y 2027.

Aprovechando esta referencia, De la Torre le ha preguntado si en ese programa de actuaciones estaba el soterramiento del tren del puerto y ha recordado que la falta de compromiso para realizar determinadas obras en el puerto fue clave para que Málaga perdiese la posibilidad de ser sede de la Copa América de Vela.

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