Málaga

La Casona del Parque, sede del Ayuntamiento de Málaga, afronta la que está llamada a ser la operación de cirugía y transformación de mayor calado en sus ya más de 100 años de historia. El impulso del equipo de gobierno, en la necesidad de intervenir sobre un inmueble declarado Bien de Interés Cultural (BIC), le ha llevado a contratar a la ingeniería Ayesa la redacción del proyecto de rehabilitación. El objetivo es que la intervención pueda arrancar a lo largo de 2023.

Y aunque la ingeniería dispone de 10 meses para dar forma a los documentos técnicos sobre los que sustentar la futura obra, su propuesta deja pistas más que sustanciales respecto a cómo será en los próximos años la Casa Consistorial.

De los informes de la propia adjudicataria, resalta la determinación por sustituir la actual cúpula acristalada de cierre del patio del edificio por una estructura mucho más moderna, con vidrios fotovoltaicos capaces de generar energía para el edificio.

Pero la solución manejada va a más, ya que se busca devolver las tres plantas que el inmueble tenía en su origen, al tiempo que se recupera la cubierta como espacio para la ciudadanía, así como las plantas baja y primera para la celebración de eventos, exposiciones y conferencias. Será el segundo nivel el que mantenga un uso principalmente administrativo.

Imagen del Salón de Plenos del Ayuntamiento de Málaga.

Aunque por el momento no se cuantifica el coste de la obra en su conjunto, algunas estimaciones lo elevan a unos 6 millones de euros. La idea que maneja el Ayuntamiento pasa por solicitar fondos Next Generation para financiar la parte correspondiente a la cubierta fotovoltaica y todo lo relacionado con la mejora energética del edificio.

Conforme a estas directrices, estos son los planes de Ayesa: 

  1. Planta baja: Tendrá dos accesos, el principal desde Avenida Cervantes y otro desde la calle Guillen Sotelo para el acceso a las actividades culturales, sociales y eventos. Se creará un espacio polivalente (antiguo cuerpo de bomberos) y otro de uso múltiple en la planta primera. Ubica en planta baja los grupos políticos y el control de accesos. Y prevé una escalera que conecta el espacio polivalente con el espacio similar en la planta primera.
  2. Planta primera: Se elimina la entreplanta existente. Es la planta noble del edificio con el Salón de los Espejos y el Salón de Plenos, ubicando asimismo el salón de usos múltiples, la sala de prensa y la Alcaldía. 

  3. Planta segunda: Se eliminan todos los usos de la galería perimetral que recupera su razón de ser de espacio de comunicación y circulación. Albergará los usos administrativos.

  4. Planta cubierta: Se demuelen los elementos no originales y sustituyen la montera que cubre el patio central por una de estructura triangulada metálica que cubre más allá del perímetro estricto del patio, alcanzando a su vez una zona de la cubierta para zona de eventos. Por su composición permite la ventilación del patio y la entrada de luz natural incorporando vidrios técnicos que regulan la radiación solar. Así mismo dispondrá de vidrios fotovoltaicos generadores de energía para el edificio. Parte de la cubierta del patio tendrá paneles fotovoltaicos para dotar de energía al edificio.

¿Y en cuánto tiempo será posible ejecutar toda esta propuesta? Ayesa opta por separar la obra en hasta seis fases, con el objeto de hacer compatible el uso actual con la intervención. Todas ellas suponen unos 30 meses

La primera de las etapas, con un mes de plazo, consiste en la toma de datos de los elementos estructurales, catas, fotografías, radiografías y ultrasonidos con una duración. La operación, a ojos de Ayesa, se iniciará de arriba abajo.

La fase 1, con seis meses, se corresponde con la actuación en la planta tercera. Tras el traslado del personal, se iniciará la demolición de elementos no originales respetando los castilletes de ascensores, escaleras originales, los cuatro torreones y el reloj. Se afrontará la sustitución de la cubierta del patio central y la protección con toldos frente al calor y la caída de objetos. 

La fase 2, correspondiente a la planta segunda, tiene un plazo de siete meses. Incluirá la demolición y apuntalado de zonas de planta inferior. Los escombros se sacarán por el hueco de un ascensor mediante un montacargas de obras. 

Cinco meses se fijan para la fase 3, correspondiente a la primera planta. La intervención en la planta baja, dentro de la etapa 4, requiere otros cinco meses, mientras que la última, la quinta, contará con seis meses. Esta última está pensada para la puesta en marcha de las instalaciones y acabados finales; repintado de los paramentos exteriores; limpieza de los elementos escultóricos.

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