Málaga

La apuesta del Ayuntamiento de Málaga por rehabilitar íntegramente la que es desde 1919 su sede principal, la Casona del Parque, da un paso clave. El Consistorio acaba de formalizar con la empresa Ayesa Ingeniería y Arquitectura la redacción del proyecto de ejecución de tan ambiciosa y delicada intervención, por afectar a un edificio catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC).

El acuerdo final se ha dilatado varios meses después de que una de las empresas que participaba en el concurso, Fresneda & Zamora Arquitectura, S. L. P., presentase un recurso especial en materia de contratación tras haber sido excluida del proceso, pese tener la mejor puntuación. 

La decisión de la mesa se justificó en que la firma no presentó la documentación requerida. Conforme al anuncio ya comunicado, la activación del contrato tiene fecha del pasado 25 de abril, jornada desde la que Ayesa dispone de 10 meses para componer los proyectos, con un valor inicial del servicio de 281.645,89 euros, incluido el IVA. 

Con este paso adelante, que se da casi cuando se cumplen 120 años de la colocación de la primera piedra de la construcción, en 31 de diciembre de 1911, se activa una intervención largamente demandada en un edificio con evidentes problemas, como demuestra el no haber superado la Inspección Técnica de Edificios (ITE) a la que fue sometido por tener más de 100 años de historia. 

La operación pensada por los responsables municipales es de envergadura. El pliego de condiciones técnicas que ha regido este procedimiento ponía de relieve la necesidad de cumplir al menos cuatro objetivos con las obras a realizar.

Recuperar la terraza norte

El primero de ellos implicaría eliminar las entreplantas que no estaban previstas en el proyecto original de Strachan y Vera. Una actuación que "supondría devolver a la planta baja y la primera su altura original, además de permitir que muchas de las carpinterías existentes puedan entrar de nuevo en funcionamiento".

El segundo objetivo es demoler la planta tercera, que tampoco forma parte del proyecto original, "dejando los casetones y torreones contemplados". Con ello, se apunta, "se recuperará la terraza norte de la Casa Consistorial con sus vistas a la Alcazaba para la realización de eventos al aire libre". La misma puede observarse en los planos originales del edificio.

La tercera pretensión consiste en recuperar "icónicos espacios" del proyecto de 1911, tales como el corredor perimetral del patio central que se ha visto ocupado en la segunda planta. Otro de esos espacios es la Sala de Conferencias de la planta primera, que serviría como Sala de Prensa. El último de los objetivos es redistribuir el interior del inmueble.

La Casa Consistorial tiene una superficie construida de casi 6.400 metros cuadrados, disponiendo de planta baja, entreplanta baja, primera planta, entreplanta primera, segunda planta, tercera y casetones. La toma de posesión del edificio por parte del Ayuntamiento tuvo lugar el 11 de abril de 1919, con el alcalde Manuel Romero Ragio al frente. 

La institución municipal tomó la decisión de construir un nuevo edificio a finales del siglo XIX tras un periplo por varios emplazamientos. El desarrollo socioeconómico y urbanístico que tuvo la ciudad en el siglo XIX hizo que todas las instituciones públicas que estaban situadas en la entonces Plaza Mayor de Málaga (ahora Plaza de la Constitución) se fuesen a otros espacios. El Ayuntamiento fue el último en hacerlo. Y su mudanza, inicialmente, se hizo al vecino edificio de San Telmo. Eso ocurrió en 1849. 

Algunos años después, en 1868 se instaló temporalmente en un local de la calle Císter. Este fue su última sede antes de que se afrontase la construcción de la Casa Consistorial en los terrenos de la Haza Baja de la Alcazaba. La primera piedra fue puesta el 31 de diciembre de 1911; el inicio de las obras arrancó en febrero de 1912 y se dio por concluido en 1919.

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