Málaga

El Ayuntamiento de Málaga ha decidido tomar la palabra en el debate sobre la ordenación de las viviendas con fines turísticos. Y lo hace remitiendo a la Junta de Andalucía un documento con ocho alegaciones al nuevo decreto mediante el que el Gobierno regional pretende ordenar el sector y mejorar las condiciones de implantación de estos alojamientos, objeto de no poca controversia en la convivencia con los residentes habituales.

Una de las observaciones más significativas de cuantas ha realizado el Consistorio es que se valore "como requisito técnico para poder ofertar el servicio de alojamiento turístico", tanto en el caso de viviendas como de apartamentos, la instalación de elementos "que midan los niveles sonoros que puedan ser nocivos para la adecuada habitabilidad en el uso residencial". 

Con ello, según los responsables municipales, podría favorecerse "una pacífica convivencia ciudadana entre vecinos y usuarios de las VFT", en un contexto en el que "resulta compleja la intervención de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad".

Al tiempo, Málaga apuesta porque desde la Administración autonómica se habiliten los mecanismos para "tener un control urbanístico de la ubicación e implantación de las VFT en las barriadas residenciales y su cumplimiento a efectos de normativa urbanística".

Con este objetivo, se reclama la posibilidad de extraer "fácilmente" de los datos del Registro de Turismo de Andalucía no sólo la referencia catastral del alojamiento, sino también información independiente de la planta o piso en la que se encuentra.

Otro aspecto en el que incide el Consistorio es el relativo a la necesidad de que los edificios destinados a estos alojamientos dispongan de Licencia de Primera Ocupación, de manera que se certifique que cumplen las condiciones urbanísticas del uso residencial. 

Sin embargo, en el caso concreto de la capital, según señalan los técnicos municipales, hay muchas viviendas que ya cuentan con LPO antigua que no tienen necesidad alguna de realizar ningún trámite con la administración local, "lo que impide controlar la adecuación a la normativa urbanística del uso o de la implantación del servicio de VFT". 

Interior de una vivienda turística.

A este primer fenómeno se suma que otros inmuebles con LPO antiguas "no cumplirían los requisitos mínimos de salubridad que se exige actualmente a una vivienda". Ante esta situación, el Ayuntamiento aboga porque "exista un documento municipal previo que analice la idoneidad al uso de vivienda y a la normativa urbanística de vivienda y de VFT; es decir, incorporar al procedimiento de autorización de VFT un pronunciamiento municipal sobre la compatibilidad con la normativa municipal".

En cuanto a las condiciones que deben tener las viviendas con fines turísticos, Málaga reclama que se tengan en cuenta "aspectos básicos como la accesibilidad de los inmuebles", subrayando la importancia de que este aspecto sea "de obligado cumplimiento".

Exige que las habitaciones tengan ventilación directa

No es la única exigencia que se hace respecto a las condiciones que han de tener los inmuebles que sean destinados a este uso de alojamiento. Mientras el texto de la Junta fija abre la posibilidad de que las habitaciones carezcan de ventilación directa al patio o al exterior, así como sistemas de oscurecimiento de las ventanas, en el supuesto de edificios catalogados como Bien de Interés Cultural (BIC), el Ayuntamiento aboga por eliminar esta opción.

En concreto, en el seno de la Casona del Parque no se considera positivo que se admitan, por motivos de protección arquitectónica, que las habitaciones carezcan de ventilación, al menos a un patio interior. "Iría en detrimento de la calidad de las viviendas de uso turístico y habilitaría fácilmente el cambio de uso de oficinas sin ventilación a vivienda, con el objeto de destinarlas a VFT". 

"Al igual que se les exige a los establecimientos hoteleros, a los apartamentos turísticos y a las viviendas de larga estancia, las habitaciones de una vivienda turística deben contar con ventilación e iluminación natural, en aras de una mayor salubridad, habitabilidad y calidad urbana", se señala en el documento de alegaciones.

La quinta observación es relativa a las normas de convivencia y al funcionamiento. En este sentido, se aboga por facilitar a los usuarios de las VFT las normas de convivencia de la comunidad o del municipio que sean de su interés, caso de las relativas al ruido, horarios de recogida de basuras, normas relativas al tendido de ropa o cualquiera que pueda ser de interés para mejorar la convivencia ciudadana entre residentes de estancia temporal y residentes de larga temporada o residencia habitual.

El texto autonómico fija un periodo transitorio de un año para que todos los alojamientos ya inscritos se adapten a las nuevas exigencias en aspectos como a estar suficientemente amueblados y dotados de aparatos y enseres necesarios para su uso inmediato o a que las camas tengan unas dimensiones determinadas.

Pero a estos requerimientos, el Ayuntamiento quiere que se incorpore la obligación de que las viviendas turísticas garanticen una superficie mínima de 15 metros cuadrados por plaza, así como que sea obligatorio aportar el certificado de idoneidad que asegure el cumplimiento de las condiciones técnicas propias del uso de vivienda para la implantación de la VFT.

La séptima alegación tiene que ver con la exigencia de disponer de elementos fijos de climatización. Málaga pide que se abra la opción de autorizar los ventiladores de techo como elementos fijos de climatización, así como radiadores de pared.

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