Málaga

El conflicto que desde hace años vienen protagonizando el Colegio de Arquitectos de Málaga y la Gerencia de Urbanismo de la capital de la Costa del Sol, alcanza niveles hasta ahora desconocidos.

El organismo profesional da una vuelta de tuerca en su ya habitual queja sobre la "situación de bloqueo" en la que se encuentra la tramitación de expedientes y acaba de emitir una contundente declaración institucional, en respuesta a las "incontables quejas recibidas" por parte de los colegiados.

En la misma, la Junta de Gobierno del colegio deja constancia de su "más profunda indignación" porque desde el ente municipal se justifique la demora en los procedimientos en la documentación técnica.

De manera precisa, se insiste en la "situación de caos" que se da en Urbanismo, focalizada principalmente en el Departamento de Licencias. Una situación que, a su juicio, "está lastrando el desarrollo económico presente de la ciudad y comprometiendo su futuro, con unos plazos de concesión de licencias que ahuyentan al más optimista de los inversores". 

"La discrecionalidad en la interpretación de normas, unida a una falta de transparencia y a una desatención al usuario deberían sonrojar a cualquiera con un mínimo de capacidad de autocrítica", se añade en el escrito, en el que se cuestiona el trato que reciben los arquitectos, que "está muy lejos de ser, cuanto menos, el correcto y razonable". 

Y todo ello, se apunta, como consecuencia de la falta de recursos humanos, medios técnicos y organización. Algo que deriva, según se señala en el escrito, en que tramitar un expediente en un plazo razonable "se convierte en un imposible".

Pese a esta situación, la Junta de Gobierno de los arquitectos denuncia que lejos de admitir estas carencias, los responsables de la "inexistente organización y de la ausencia de suficientes recursos tanto técnicos como humanos", pretenden achacar la causa de la "excesiva dilación" de los plazos de concesión de licencias "a una supuesta deficiencia en la documentación y en los proyectos presentados por los profesionales a los que representamos". 

En este punto, el Colegio de Arquitectos alude al ofrecimiento que desde hace años se viene haciendo para colaborar en la mejora de los trámites de los expedientes, en la línea de lo ya acordado en otros municipios como Marbella, Benalmádena o Rincón de la Victoria. Sin embargo, se trata de una fórmula que no parece contar con el aval municipal. 

"Desconocemos si se debe a una falta de voluntad de solucionar la situación o al miedo a que se ponga en evidencia alguna carencia que a todas luces da como resultado la falta de solvencia en la prestación de este servicio público tan esencial para el presente y futuro de nuestra ciudad", se destaca. 

Sobre el particular, se destaca el hecho de que la tramitación de los expedientes de licencias depende casi al 100%, incluida la jefatura del departamento, "de personal con una titulación habilitante distinta a la que se exige al autor del proyecto requerido para la obtención de licencia".

"Técnicos que están formados académicamente para la ejecución de proyectos pero que adolecen de falta de formación sobre el diseño de los mismos y su adaptación a la normativa urbanística, carencia que deriva en una falta de flexibilidad para encontrar soluciones en la aplicación de ciertas disposiciones generales que en muchos casos resultan de difícil encaje", apostilla. 

Todo ello, indican, desemboca "en una reiterada inseguridad que se traduce en la negativa de los técnicos a dar indicaciones por escrito, que unida a la extrema dificultad de obtener cita, reducen la comunicación a la vía del requerimiento, con el consiguiente retraso". 

"Es una situación inexplicable que departamentos, como el de las licencias relativas al Pepri Centro, que hasta hace poco funcionaba bien, tras los últimos reajustes y asignaciones de personal han caído en la misma dinámica y demora que el resto, lo cual demuestra que dicho reajuste de recursos humanos no ha sido el adecuado y que ojalá pudiera revertirse", se añade.

A juicio de los arquitectos, intentar culparles "de los vergonzosos plazos de concesión de licencias de la Gerencia de Urbanismo es un claro ejemplo de intentar ocultar una evidencia y la gota que colma el vaso de nuestra maltrecha paciencia". Pese a ello, mantienen tendida su mano para colaborar y reclaman al Ayuntamiento respeto para el sector. 

 

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